Ayer, leyendo "La batalla de los Arapiles", un episodio nacional de Galdós, pude leer y posteriormente subrayar y copiar el fragmento, que trascribo más abajo, de una conversación entre el protagonista de los episodios, el gaditano Gabriel de Araceli, y una pizpireta noble inglesa.
Me ha parecido curioso y lo trascribo aquí como testimonio y demostración de lo que a veces digo a personas que me preguntan sobre mi situación sentimental que, aunque no soy muy dado a dar detalles de ella, a veces la ocasión viene que ni pintada, como es el caso, para contestarles con un poco de literatura:
"-¿Y estás enomorado?
Durante un rato no supe que responder:tan extrañas me parecían aquellas palabras.
-¿Cómo no, siendo español, siendo joven y militar?-contesté decidido a llevar la conversación a donde la fantasía de mi incógnita amiga quisiera llevarla.
-Veo que os sorprende mi modo de hablaros-añadió ella-.Acostumbrado a no oir en boca de vuestras mojigatas compatriotas sino medias palabras, vulgaridades y frases de hipocresía, os sorprende esa libertad con que me expreso, estas extrañas preguntas que os dirijo...Quizás me juzguéis mal...
-¡Oh,no,señora!"
Ahí lo dejo.
Supongo que en el siguiente post tengo que aclarar algunas cosas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario