Ya tenemos fecha para las elecciones. Como si de una boda o un bautizo se tratase, ya podemos invitar a todos a participar en esta fiesta de la democracia que, casualidades de la vida, tendrá lugar el mismo día que murió una de las personas que menos trabajó por ella.
El 20 de Noviembre tendrán lugar los comicios, algunos ya llaman a esto "Elecciones Generalísimas". Generalísimas o no, nos sirve para reflexionar y animar a los que nunca lo hacen, a que vayan a votar masivamente a las urnas. Porque hace no muchos años no podíamos hacerlo, porque mucha gente murió por este derecho,y porque el 20 de Noviembre, cuando depositamos nuestro voto (entiéndase también nuestra confianza) en un partido democrático, pensemos en aquel que estará dándose cabezazos en su tumba, aquel que pensando en conspiraciones judeo-masónicas y comunistas, esté revolviéndose porque los españoles, una vez más, podamos decidir en esta "dictablanda" encubierta del bipartidismo.
Yo, al menos, pensaré en él cuando vote, y en todos aquellos nostálgicos del régimen. Y mientras mi sobre se deposita en el fondo de la urna entonaré aquello de "¡Trágala perro!"
domingo, 31 de julio de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
Pan y toros
Parece como si el mundo se parase hoy en Valencia, como si un espectáculo circense apareciera de pronto por las pintorescas calles de un pequeño pueblo y, como si de un Macondo real y del siglo XXI se tratase, sus habitantes recibieran con agrado y algarabía a esos elefantes descomunales venidos de tierras meridionales, a esos enanos que apenas alcanzan un palmo del suelo y a esos payasos que hacen regocijarse a pequeños y ancianos.
El acontecimiento sacude no solo a la prensa local, sino a la nacional. Se vierten ríos de tinta, y megabytes de información en la red, minutos en los telediario... Y es que la ocasión, según dicen, lo merece. Regresa José Tomás que, según dicen también, es el mejor torero que existe actualmente. Algo así como un Messi de la Tauromaquia, con la única diferencia de que el astro argentino no necesita destrozar a un animal cuando hace su trabajo, aunque ciertos animales no verían con malos ojos destrozarle las piernas alguna que otra jornada.

Es la vuelta del torero, y se ha armado un gran revuelo: Gente esperando dos días en la cola, los reventas frotándose manos y barriga al acecho de un desesperado taurino, apoderados y vendedores de pipas haciendo su Agosto... Un espectáculo, con todos sus cartelitos de "no hay billetes" puestos alrededor de la plaza, como si hubiese venido Justin Bieber y las hordas de quinceañeras hubieran invadido el recinto.
Dejando claro de antemano que no deseo el mal a nadie que ni me va ni me viene, no me termina de salir la vena compasiva cuando observo una cogida de un toro a uno de esos "profesionales" que se dedican a clavar banderillas y estocadas en el lomo de un animal. No sé por qué, siento más pena por el animal, nadie le ha invitado a estar ahí, ni siquiera él ha elegido esa muerte, aunque los defensores de la mal llamada fiesta nacional defiendan que es una muerte digna para el animal porque así muere luchando. Tócate un cuerno...A partir de ahora, siguiendo esta tesis de los lumbreras del, mal llamado también, arte taurino, podemos poner a enfermos terminales y a personas que quieren una muerte digna en medio de una plaza, para que un hombre vestido de luces (las únicas luces que posee) les vaya despachando a base de estocadas y capotazos, con una plaza abarrotada vitoreando al susodicho...¡Olé, olé! Golpes de pecho, un par de capotazos más, un "le dedico esta corría a la alcaldesa...toma guapa...". Bragas lluviendo del cielo con algún que otro recuerdo inpregnado y ¡Zas!. ¿Qué muerte más digna que esa?, ¿No? Al fin y al cabo el ser humano no deja de ser un animal.
Otro defensores de esta fiestas defienden que sin ella los toros bravos hubieran desaparecido. Que tiernos...¡Que no panda el cúnico ecologistas del mundo!, podeis estar tranquilos, llegan los amigos de los animales. A partir de ahora también, todas las especies en peligro de extinción podrán salvarse. Pronto veremos en los ruedos al lince ibérico, al oso pirenaico, al cangrejo caletero y a los hombres de pelo en pecho. La verdad es que es un alivio comprobar cómo este colectivo apoya el salvar la especie de un animal, aunque lo hagan desde el sol o la sombra y con un puro en la boca.
Como estas, existen muchas más falacias y defensas demagógicas a esta macabra tradición defendiendo estas como un arte, como una cultura, una tradición, el toro no sufre...
Como dije, después de quince meses vuelve. Los toros ya han manifestado que no había prisa, que podría quedarse en su casa recuperándose unos meses más y los toros del coche Red Bull de Sebastian Vettel amenazan con ir a la huelga.
Para los que se pierdan la vuelta de José Tomás siempre pueden llevarse a las venas esa dosis de tauromaquia semanal que nos dará Canal Sur con su "Hace falta Valor", un reality show donde enseñan a algunos famosos a torear a vaquillas. Lo que nos faltaba por ver...
Y es que el debate que rodea a esta fiesta viene de muy lejos. En las sesiones de las cortes de Cádiz ya estuvo debatiendose la adecuación o no de suprimirlas o de buscar la fórmula para que el animal no sufriera. Como ven, hubo hombres de hace doscientos años con una amplitud de miras y un progesismo muy por encima de muchos hombres actuales.
Para despedir el post, os dejo un soneto aparecido en el diario "El duende de los cafés", periódico famoso hace doscientos años, cuando la política se hacía en los cafés y sus tertulias, y no en restaurantes de postín.
Es diversión salvaje amigo mío;
es bárbaro y brutal en alto grado,
es monstruoso en buen significado
y decir lo contrario es desvarío.
Es una diversión de fatal brío
que infinitas desgracias ha causado
por tanto viene a ser su resultado
igual al que produce un desafío.
Desorden, impureza, vil lenguaje
muchas muertesm desgracias y quebrantos,
insubordinación, libertinaje.
Insolencias, inujurias y otros tantos
pesares, que acarrean tristes lloros,
esta es, amigo, la función de toros.
El acontecimiento sacude no solo a la prensa local, sino a la nacional. Se vierten ríos de tinta, y megabytes de información en la red, minutos en los telediario... Y es que la ocasión, según dicen, lo merece. Regresa José Tomás que, según dicen también, es el mejor torero que existe actualmente. Algo así como un Messi de la Tauromaquia, con la única diferencia de que el astro argentino no necesita destrozar a un animal cuando hace su trabajo, aunque ciertos animales no verían con malos ojos destrozarle las piernas alguna que otra jornada.
Es la vuelta del torero, y se ha armado un gran revuelo: Gente esperando dos días en la cola, los reventas frotándose manos y barriga al acecho de un desesperado taurino, apoderados y vendedores de pipas haciendo su Agosto... Un espectáculo, con todos sus cartelitos de "no hay billetes" puestos alrededor de la plaza, como si hubiese venido Justin Bieber y las hordas de quinceañeras hubieran invadido el recinto.
Dejando claro de antemano que no deseo el mal a nadie que ni me va ni me viene, no me termina de salir la vena compasiva cuando observo una cogida de un toro a uno de esos "profesionales" que se dedican a clavar banderillas y estocadas en el lomo de un animal. No sé por qué, siento más pena por el animal, nadie le ha invitado a estar ahí, ni siquiera él ha elegido esa muerte, aunque los defensores de la mal llamada fiesta nacional defiendan que es una muerte digna para el animal porque así muere luchando. Tócate un cuerno...A partir de ahora, siguiendo esta tesis de los lumbreras del, mal llamado también, arte taurino, podemos poner a enfermos terminales y a personas que quieren una muerte digna en medio de una plaza, para que un hombre vestido de luces (las únicas luces que posee) les vaya despachando a base de estocadas y capotazos, con una plaza abarrotada vitoreando al susodicho...¡Olé, olé! Golpes de pecho, un par de capotazos más, un "le dedico esta corría a la alcaldesa...toma guapa...". Bragas lluviendo del cielo con algún que otro recuerdo inpregnado y ¡Zas!. ¿Qué muerte más digna que esa?, ¿No? Al fin y al cabo el ser humano no deja de ser un animal.
Otro defensores de esta fiestas defienden que sin ella los toros bravos hubieran desaparecido. Que tiernos...¡Que no panda el cúnico ecologistas del mundo!, podeis estar tranquilos, llegan los amigos de los animales. A partir de ahora también, todas las especies en peligro de extinción podrán salvarse. Pronto veremos en los ruedos al lince ibérico, al oso pirenaico, al cangrejo caletero y a los hombres de pelo en pecho. La verdad es que es un alivio comprobar cómo este colectivo apoya el salvar la especie de un animal, aunque lo hagan desde el sol o la sombra y con un puro en la boca.
Como estas, existen muchas más falacias y defensas demagógicas a esta macabra tradición defendiendo estas como un arte, como una cultura, una tradición, el toro no sufre...
Como dije, después de quince meses vuelve. Los toros ya han manifestado que no había prisa, que podría quedarse en su casa recuperándose unos meses más y los toros del coche Red Bull de Sebastian Vettel amenazan con ir a la huelga.
Para los que se pierdan la vuelta de José Tomás siempre pueden llevarse a las venas esa dosis de tauromaquia semanal que nos dará Canal Sur con su "Hace falta Valor", un reality show donde enseñan a algunos famosos a torear a vaquillas. Lo que nos faltaba por ver...
Y es que el debate que rodea a esta fiesta viene de muy lejos. En las sesiones de las cortes de Cádiz ya estuvo debatiendose la adecuación o no de suprimirlas o de buscar la fórmula para que el animal no sufriera. Como ven, hubo hombres de hace doscientos años con una amplitud de miras y un progesismo muy por encima de muchos hombres actuales.
Para despedir el post, os dejo un soneto aparecido en el diario "El duende de los cafés", periódico famoso hace doscientos años, cuando la política se hacía en los cafés y sus tertulias, y no en restaurantes de postín.
Es diversión salvaje amigo mío;
es bárbaro y brutal en alto grado,
es monstruoso en buen significado
y decir lo contrario es desvarío.
Es una diversión de fatal brío
que infinitas desgracias ha causado
por tanto viene a ser su resultado
igual al que produce un desafío.
Desorden, impureza, vil lenguaje
muchas muertesm desgracias y quebrantos,
insubordinación, libertinaje.
Insolencias, inujurias y otros tantos
pesares, que acarrean tristes lloros,
esta es, amigo, la función de toros.
miércoles, 6 de julio de 2011
Un gaditano de ficción para la historia
Y tras terminar la lectura de la primera serie de los "Episodios Nacionales", quiero compartir con ustedes este resumen (esta hoja de servicios) de la vida de Gabriel de Araceli. Ese personaje de ficción, nacido en el barrio de la Viña de Cádiz y al cual el genio narrativo de Galdós ha hecho inmortal. Una vida que bien podría narrarse en diversos libros, como así lo hizo el canario, posiblemente el mejor escritor de nuestra historia, cuya candidatura al Nobel muchos torpedearon por su activismo político desde este mismo país...Recordemos que estamos en España, quizás tuvo la desdicha de nacer aquí.
Dejando a un lado la inmensa obra que nos ha legado, todo un orgullo para las letras hispanas, nos centramos en esos episodios fundamentales para comprender un poco mejor aquel siglo tan especial y dramático en la historia de España, el XIX.

Así, comienzan por la Batalla de Trafalgar donde, con solo 14 años, Gabriel asistió a la batalla que ganaron los ingleses. En ella, y por diversos avatares, tuvo su bautismo de fuego a bordo del Santísima Trinidad, "el escorial de los mares".
Por si no tuviera poco con este espantoso saludo a la vida bélica, donde no hay escapatoria y cualquier astilla puede cercenarte un ojo o desgraciarte un miembro, el chaval tuvo la suerte o la desdicha de estar en Aranjuez justo cuando lo del motín, y hallóse el 2 de Mayo en Madrid, cuando el pueblo dio lo suyo y lo de su prima a los gabachos. El día 3 fue fusilado en Moncloa, pudiendo ser retratado perfectamente por ese pintor de sublime pincel y rima fácil (Goya), pero su entereza y ganas de vivir les hicieron recuperarse de este inconveniente sin importancia (o no). No contento con tener en el cuerpo más boquetes que un fakir, se alistó en los regimientos de voluntarios de Andalucía, llevándole esto a participar en la batalla de Bailén el 19 de Julio de 1808,con un calor del c... (copón), primera derrota terrestre del ejército imperial.

Foto: Fotograma de la película "Sangre de Mayo", ambientada en el 2 de Mayo y basada en el episodio nacional de Galdós. A la izquierda, Kim Gutiérrez en el papel de Gabriel de Araceli.
Como si no fueran pocas las casualidades, el destino quiso seguir cachondeándose del gaditano, haciéndole partícipe de la defensa de Madrid. La capital de esa desgarrada España a la que llegó Napoleón, a volver a imponer en el trono a su hermano Jose (Pepe Botella y vámonos con ella), que había puesto pies en polvorosa después de la derrota de Bailén. Pero la desdicha quiso que Madrid volviese a ser francesa y nuestro protagonista quedase prisionero, después de lo cuál le intentaron trasladar a Francia, a cantar la Marsellesa. Pero no, no se iba a rendir tan fácilmente este pilluelo. Se escapó en Lerma de las garras del águila francesa, desde donde fue a parar a Zaragoza. En esta ciudad, casualidades de la vida, tuvo lugar la segunda defensa heroica, casi numantina. Allí estaba él,aparte de cantando jotas (¡¡La virgen del pilar dice que no quiere ser francesa...!!), defendiendo la ciudad desde el 19 de Diciembre hasta el 12 de Febrero de 1809.
Luego pasó al ejército del Centro, a las órdenes del duque del Parque, y en él participó en la batalla de Tamames y en Extremadura.
Pero la cosa no termina aquí, después de todo esto arribó a Cádiz, donde participó en la defensa del castillo de San Lorenzo de Puntales, que aún podemos ver a la entrada en la ciudad desde el puente Carranza.
Seguimmos con la heroica vida de este zagal, antítesis del anganguismo de hoy. Así, formó parte de la expedición del General Blake a Valencia y fue destinado al segundo cuerpo, que mandaba O´Donell, después de lo cual sirvió durante cuatro meses a las órdenes del simpar guerrillo Juan Martín Díez (que gran apellido) "El empecinado", donde desempeñó esa guerra de guerrilla que tanto daño hizo a los "mosiús".
Y se terminan los servicios heroicos e inmortales de nuestro personaje de ficción participando en la histórica batalla de los Arapiles, el principio del fin para Napoleón en nuestro suelo patrio. En ella fue herido de gravedad pero...¿Creen que esto supuso el fin de su vida? Ni de lejos...
Con esta hoja de servicios no es de extrañar que lo terminaran nombrando, después de los Arapiles, Teniente Coronel. Ascendiendo por mediación de su suegra, la condesa, al grado de Coronel, para pasar a Brigadier y terminar de General.
Así termina la primera serie de los episodios nacionales del maestro Galdós. Desde Trafalgar a los Arapiles, desde los juegos en los charcos de la Caleta de nuestro gaditano Gabriel de Araceli hasta los últimos suspiros de su prolífica pluma. Mezclando realidad y ficción, historia y narrativa...Lo que es cierto es que Gabrielillo forma parte de nuestro paseo de la fama particular, y goza de una estrella en los corazones de los que amamos la historia, la novela, y a Galdós.
Batalla de los Arapiles
Y despido este post a la manera de cómo Benito lo hizo, en pluma de Gabriel, un fragmento que bien pudiera escribirse actualmente sin que perdiera este ni un sólo ápice de sentido:
"Adiós, mis queridos amigos. No me atrevo a deciros que me imitéis, pues sería inmodestia; pero si sois jóvenes, si os halláis postergados por la fortuna: si encontráis ante vuestro ojos montañas escarpadas, inaccesibles alturas, y no tenéis escalas ni cuerdas, pero sí manos vigorosas; si os halláis imposibilitados para realizar en el mundo los generosos impulsos acordaos de Gabriel de Araceli, que nació sin nada y lo tuvo todo."
Dejando a un lado la inmensa obra que nos ha legado, todo un orgullo para las letras hispanas, nos centramos en esos episodios fundamentales para comprender un poco mejor aquel siglo tan especial y dramático en la historia de España, el XIX.
Así, comienzan por la Batalla de Trafalgar donde, con solo 14 años, Gabriel asistió a la batalla que ganaron los ingleses. En ella, y por diversos avatares, tuvo su bautismo de fuego a bordo del Santísima Trinidad, "el escorial de los mares".
Por si no tuviera poco con este espantoso saludo a la vida bélica, donde no hay escapatoria y cualquier astilla puede cercenarte un ojo o desgraciarte un miembro, el chaval tuvo la suerte o la desdicha de estar en Aranjuez justo cuando lo del motín, y hallóse el 2 de Mayo en Madrid, cuando el pueblo dio lo suyo y lo de su prima a los gabachos. El día 3 fue fusilado en Moncloa, pudiendo ser retratado perfectamente por ese pintor de sublime pincel y rima fácil (Goya), pero su entereza y ganas de vivir les hicieron recuperarse de este inconveniente sin importancia (o no). No contento con tener en el cuerpo más boquetes que un fakir, se alistó en los regimientos de voluntarios de Andalucía, llevándole esto a participar en la batalla de Bailén el 19 de Julio de 1808,con un calor del c... (copón), primera derrota terrestre del ejército imperial.
Foto: Fotograma de la película "Sangre de Mayo", ambientada en el 2 de Mayo y basada en el episodio nacional de Galdós. A la izquierda, Kim Gutiérrez en el papel de Gabriel de Araceli.
Como si no fueran pocas las casualidades, el destino quiso seguir cachondeándose del gaditano, haciéndole partícipe de la defensa de Madrid. La capital de esa desgarrada España a la que llegó Napoleón, a volver a imponer en el trono a su hermano Jose (Pepe Botella y vámonos con ella), que había puesto pies en polvorosa después de la derrota de Bailén. Pero la desdicha quiso que Madrid volviese a ser francesa y nuestro protagonista quedase prisionero, después de lo cuál le intentaron trasladar a Francia, a cantar la Marsellesa. Pero no, no se iba a rendir tan fácilmente este pilluelo. Se escapó en Lerma de las garras del águila francesa, desde donde fue a parar a Zaragoza. En esta ciudad, casualidades de la vida, tuvo lugar la segunda defensa heroica, casi numantina. Allí estaba él,aparte de cantando jotas (¡¡La virgen del pilar dice que no quiere ser francesa...!!), defendiendo la ciudad desde el 19 de Diciembre hasta el 12 de Febrero de 1809.
Luego pasó al ejército del Centro, a las órdenes del duque del Parque, y en él participó en la batalla de Tamames y en Extremadura.
Pero la cosa no termina aquí, después de todo esto arribó a Cádiz, donde participó en la defensa del castillo de San Lorenzo de Puntales, que aún podemos ver a la entrada en la ciudad desde el puente Carranza.
Seguimmos con la heroica vida de este zagal, antítesis del anganguismo de hoy. Así, formó parte de la expedición del General Blake a Valencia y fue destinado al segundo cuerpo, que mandaba O´Donell, después de lo cual sirvió durante cuatro meses a las órdenes del simpar guerrillo Juan Martín Díez (que gran apellido) "El empecinado", donde desempeñó esa guerra de guerrilla que tanto daño hizo a los "mosiús".
Y se terminan los servicios heroicos e inmortales de nuestro personaje de ficción participando en la histórica batalla de los Arapiles, el principio del fin para Napoleón en nuestro suelo patrio. En ella fue herido de gravedad pero...¿Creen que esto supuso el fin de su vida? Ni de lejos...
Con esta hoja de servicios no es de extrañar que lo terminaran nombrando, después de los Arapiles, Teniente Coronel. Ascendiendo por mediación de su suegra, la condesa, al grado de Coronel, para pasar a Brigadier y terminar de General.
Así termina la primera serie de los episodios nacionales del maestro Galdós. Desde Trafalgar a los Arapiles, desde los juegos en los charcos de la Caleta de nuestro gaditano Gabriel de Araceli hasta los últimos suspiros de su prolífica pluma. Mezclando realidad y ficción, historia y narrativa...Lo que es cierto es que Gabrielillo forma parte de nuestro paseo de la fama particular, y goza de una estrella en los corazones de los que amamos la historia, la novela, y a Galdós.
Y despido este post a la manera de cómo Benito lo hizo, en pluma de Gabriel, un fragmento que bien pudiera escribirse actualmente sin que perdiera este ni un sólo ápice de sentido:
"Adiós, mis queridos amigos. No me atrevo a deciros que me imitéis, pues sería inmodestia; pero si sois jóvenes, si os halláis postergados por la fortuna: si encontráis ante vuestro ojos montañas escarpadas, inaccesibles alturas, y no tenéis escalas ni cuerdas, pero sí manos vigorosas; si os halláis imposibilitados para realizar en el mundo los generosos impulsos acordaos de Gabriel de Araceli, que nació sin nada y lo tuvo todo."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)