jueves, 31 de marzo de 2011
Hay que seguir peleando
Hace tiempo que escuché estas palabras del maestro Pérez-Reverte, y desde entonces siempre las guardo con cariño en la mesita de noche de mi subconsciente.
Mucho que comentar en ellas, demasiado que decir ,escudriñar y a tener en cuenta en los tiempos que corren, en el que a veces te ves cabalgando solo por un oeste feroz y difícil, con la única compañía de ese caballo fiel que con su galopada truena en el árido suelo de la vida. Y cuando hablo de caballo no me refiero a ningún tipo de sustancia estupefaciente, hablo del caballo como amigo, familiar, del amor, o de pequeñas cosas que te hacen feliz y te aislan del mundo, un libro por ejemplo.
Ni que decir tiene que gracias a sus libros, artículos e intervenciones uno puede tener la certeza de que no cabalga solo y conserva esa esperanza de que queda gente lúcida en este país, capaz de transmitir una ideales tan denostados actualmente como los que comenta.
Por supuesto que hay que seguir peleando, y además hasta que las fuerzas se vean menguadas, y más allá. Hay que resistir desde tu casilla de ajedrez, como él comenta en uno de sus artículos, y viéndolas venir liarse a sablazos con la avaricia, la corrupción, la estupidez, la ineptitud y todo lo que huela a podrido en esta sociedad cada vez más apática, conformista e intransigente.
Hace unos días comenté en mi caralibro (Feisbu) que se acabó, que me bajo del carro del conformismo, que hagan los demás lo que les plazca pero no iba a permitir ni contribuir con mi silencio a que los mismos de siempre se sigan riendo de los de siempre. Así que, como músico del Titanic, agarré mi violín y comencé a tocar junto a otros ciudadanos una melodía que si no puede evitar que esto se hunda al menos hará más llevadera y soportable la espera… y con el orgullo y la dignidad del que no debe nada a nadie, dormiré en su día en esa isla con los restos del naufragio que comenta Arturo, con la tranquilidad del deber cívico cumplido, la dignidad de estar seguro de que luché y disfrutando de un mojito, debajo de una palmera.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Fiebre inaugural
-Pepe, vámanos “pa” la calle que tenemos que aligerarnos, hoy nos toca inaugurar, que es el último día ompare. Ya sé que podría hacerse otro día, pero la ley electoral prohibe hacerlo a partir de las dos de la tarde de hoy mismo.
Y allí van el alcalde, los concejales (la mitad de ellos familiares), periodistas, representantes de la asociación de vecinos de la zona, ciudadanos en general… Para la gran fiesta de la democracia, el pistoletazo de salida a las elecciones municipales.
-Señor alcalde, ¿Dónde nos ha traído usted?. Esto es un descampado. Mire, apenas hay un tractor removiendo tierra y…¡Mire también!, ahí está la familia de Isidoro comiendo de una bolsa de basura.
-Shhh, usted cállese Pepe. Esto se inaugura hoy, no me sea usté tikismikis. Home ya… Ná más que hace poner pegas… Que si esto es dinero negro, que si esto es cohecho, que nos pueden destapar el tinglao… Relájese y sonría a las cámaras, leñe. ¿No ve que han venío vecinos que nos jalean y aplauden?”.
-¿Se refiere usted a esas señoras que pasaban por aquí de hacer la compra y a aquellos tres jubilados que inspeccionan el manejo del tractor?.
-¿Son gente que pueden votar no? Pue ya está. Cállese y deme la tijera…- Y el alcalde comenzó a hablar al público.-Yo, como alcalde de Cohecho de la Frontera, considero necesario este centro de mayores que se inaugura hoy...
Por si no fuera poco, el desvarío del alcalde no acabó aquí…Después de esto, con el equipo de gobierno, periodistas, los jubilados, la señoras que venían de la compra, y los gatos del descampado, se dirigieron ipso facto a las afueras de la ciudad, donde un majestuoso puente romano se alzaba ante ellos.
-Esto… Señor alcalde… e… este puente es Romano.
-Sí, y mu bien hecho que está Pepe, mande usted una carta formá a Roma para agradecerles a los arquitectos la terminación de esta obra en los plazos acordados.
-Señor, este puente tiene dos mil años.
-Bueno, ¿Lo ha inaugurao alguien? No. Ademá, má año tiene su hermana y tampoco está inaugurá, de lo fea que es. Dame la tijeras otra vez, que son las doce ya, y a las dos nos cierra el grifo…
Y vuelta la burra al trigo, los mismos de antes, junto con los romanos y las lagartijas del puente, fueron al campo, donde les esperaba una gran ondonada árida, en cuyo lecho se apreciaban esqueletos de madera que en sus tiempos mozos fueron barcos.
-Vengo a inaugurar este pantano…-Comenzó a decir a la concurrencia.
-Señor alcalde.-Le comentó Pepe por lo bajini-. ¿Se ha vuelto usted majareta del todo? Esto es un lago seco, sin vida, ¿Qué pantano ve usted aquí?.
-Vamo a ve ya, Pepe. Que me está usté tocando un poco los concejale…¿No han inaugurado Camps y Fabra un aeropuerto sin avione? ¿No ha inaugurado Rita Barberá una estación de tren sin trene? ¿Por qué no puedo inaugurar un pantano sin agua?
-Pues también es verdad señor alcalde, siga usted.
Y la fiebre inauguradora del alcalde siguió durante dos horas más, apurando el tiempo hasta la bocina, sin que nadie pudiera pararlo… Por inaugurar, organizó un partido de fútbol y se puso de delantero, para inaugurar el marcador. Arrastró a fotógrafos y periodistas hasta el paritorio del hospital para cortas cordones umbilicales con las tijeras. Fue al río a tirar cascos de cervezas a las barquitas, dándoles nombres de hijos predilectos del pueblo…
Pero el objetivo estaba cumplido, al día siguiente todos los periódicos hablaron de él, como un gran alcalde, y sus fotos rularon por los medios, con gente alabándole… Si sus conciudadanos pasan miserias en el pueblo, da igual; si la gente tiene que emigrar a buscar el pan, da lo mismo. Lo importante era dar a conocer que el señor alcalde se preocupa por su pueblo, por eso quiere dejar atado todo antes de las elecciones.
Y allí van el alcalde, los concejales (la mitad de ellos familiares), periodistas, representantes de la asociación de vecinos de la zona, ciudadanos en general… Para la gran fiesta de la democracia, el pistoletazo de salida a las elecciones municipales.
-Señor alcalde, ¿Dónde nos ha traído usted?. Esto es un descampado. Mire, apenas hay un tractor removiendo tierra y…¡Mire también!, ahí está la familia de Isidoro comiendo de una bolsa de basura.
-Shhh, usted cállese Pepe. Esto se inaugura hoy, no me sea usté tikismikis. Home ya… Ná más que hace poner pegas… Que si esto es dinero negro, que si esto es cohecho, que nos pueden destapar el tinglao… Relájese y sonría a las cámaras, leñe. ¿No ve que han venío vecinos que nos jalean y aplauden?”.
-¿Se refiere usted a esas señoras que pasaban por aquí de hacer la compra y a aquellos tres jubilados que inspeccionan el manejo del tractor?.
-¿Son gente que pueden votar no? Pue ya está. Cállese y deme la tijera…- Y el alcalde comenzó a hablar al público.-Yo, como alcalde de Cohecho de la Frontera, considero necesario este centro de mayores que se inaugura hoy...
Por si no fuera poco, el desvarío del alcalde no acabó aquí…Después de esto, con el equipo de gobierno, periodistas, los jubilados, la señoras que venían de la compra, y los gatos del descampado, se dirigieron ipso facto a las afueras de la ciudad, donde un majestuoso puente romano se alzaba ante ellos.
-Esto… Señor alcalde… e… este puente es Romano.
-Sí, y mu bien hecho que está Pepe, mande usted una carta formá a Roma para agradecerles a los arquitectos la terminación de esta obra en los plazos acordados.
-Señor, este puente tiene dos mil años.
-Bueno, ¿Lo ha inaugurao alguien? No. Ademá, má año tiene su hermana y tampoco está inaugurá, de lo fea que es. Dame la tijeras otra vez, que son las doce ya, y a las dos nos cierra el grifo…
Y vuelta la burra al trigo, los mismos de antes, junto con los romanos y las lagartijas del puente, fueron al campo, donde les esperaba una gran ondonada árida, en cuyo lecho se apreciaban esqueletos de madera que en sus tiempos mozos fueron barcos.
-Vengo a inaugurar este pantano…-Comenzó a decir a la concurrencia.
-Señor alcalde.-Le comentó Pepe por lo bajini-. ¿Se ha vuelto usted majareta del todo? Esto es un lago seco, sin vida, ¿Qué pantano ve usted aquí?.
-Vamo a ve ya, Pepe. Que me está usté tocando un poco los concejale…¿No han inaugurado Camps y Fabra un aeropuerto sin avione? ¿No ha inaugurado Rita Barberá una estación de tren sin trene? ¿Por qué no puedo inaugurar un pantano sin agua?
-Pues también es verdad señor alcalde, siga usted.
Y la fiebre inauguradora del alcalde siguió durante dos horas más, apurando el tiempo hasta la bocina, sin que nadie pudiera pararlo… Por inaugurar, organizó un partido de fútbol y se puso de delantero, para inaugurar el marcador. Arrastró a fotógrafos y periodistas hasta el paritorio del hospital para cortas cordones umbilicales con las tijeras. Fue al río a tirar cascos de cervezas a las barquitas, dándoles nombres de hijos predilectos del pueblo…
Pero el objetivo estaba cumplido, al día siguiente todos los periódicos hablaron de él, como un gran alcalde, y sus fotos rularon por los medios, con gente alabándole… Si sus conciudadanos pasan miserias en el pueblo, da igual; si la gente tiene que emigrar a buscar el pan, da lo mismo. Lo importante era dar a conocer que el señor alcalde se preocupa por su pueblo, por eso quiere dejar atado todo antes de las elecciones.
domingo, 27 de marzo de 2011
Onda Teo
Abran las puertas de sus casas, ciudadanos y ciudadanas, enciendan el ordenador y disfruten como nunca antes lo habían hecho. Llega un canal de humor y entretenimiento a las pantallas de nuestros cada vez más destartalados personal computers.
Después de Onda Teo, u Onda Gaviota, o Teole Cádiz o como se llame… Llega…¡¡¡TEÓFILA TV!!! Un canal hecho por y para Teo…digo…los ciudadanos… Donde la Teo…digo…los ciudadanos tienen cabida para expresar sus inquietudes y lamentos en esta nuestra ciudad tan chiquita y tan trimilenaria…
Se acabó encender la tele y ver a la señora alcaldesa en Onda Cádiz el 90% del tiempo de emisión… Ahora puede usted verla el 100% de este tiempo, desde el móvil, en el bar, en la playa, en el autobús… Sí, señoras y señores, porque tu alcaldesa no sólo está en las vallas publicitarias, los periódicos, la tele, la revista “ese cadi oé”… No sólo está con un casco y una pala construyendo la tribuna del estadio, o el puente, o la residencia de ancianos, o la avenida de la Bahía… No… Tu alcaldesa también tiene tiempo de acompañarte en el móvil…
Vean lo que opinan los ciudadanos que viven cómodamente en Cádiz sobre ella, vea sus mejores inauguraciones, sus mejores logros, sus proyectos… Compruebe cómo logró que se redactase la constitución de 1812 en Cádiz, cómo construyó el buque escuela “Juan Sebastian ElCano”, cómo intentó convencer al almirante Villeneuve para que la flota franco española no fuese a Trafalgar, cómo le comió la oreja a Topete para que no la liase mucho… Aprenda cómo arregló la plaza de Candelarias para que Emilio Castelar jugara sin peligro, cómo paró el maremoto de Cádiz con una imagen de la virgen de la palma, o cómo consiguió comprarle un piano a Manuel de Falla sin coste alguno para los gaditanos… Y no se pierdan el video documental “Gadir y Teófila” en el que se da a conocer cómo Cádiz era un descampado entre dos aguas cuando vino ella de la mano de Heracles.
Eso sí, antes de poner un video suyo, instálenle el antivirus.
Después de Onda Teo, u Onda Gaviota, o Teole Cádiz o como se llame… Llega…¡¡¡TEÓFILA TV!!! Un canal hecho por y para Teo…digo…los ciudadanos… Donde la Teo…digo…los ciudadanos tienen cabida para expresar sus inquietudes y lamentos en esta nuestra ciudad tan chiquita y tan trimilenaria…
Se acabó encender la tele y ver a la señora alcaldesa en Onda Cádiz el 90% del tiempo de emisión… Ahora puede usted verla el 100% de este tiempo, desde el móvil, en el bar, en la playa, en el autobús… Sí, señoras y señores, porque tu alcaldesa no sólo está en las vallas publicitarias, los periódicos, la tele, la revista “ese cadi oé”… No sólo está con un casco y una pala construyendo la tribuna del estadio, o el puente, o la residencia de ancianos, o la avenida de la Bahía… No… Tu alcaldesa también tiene tiempo de acompañarte en el móvil…
Vean lo que opinan los ciudadanos que viven cómodamente en Cádiz sobre ella, vea sus mejores inauguraciones, sus mejores logros, sus proyectos… Compruebe cómo logró que se redactase la constitución de 1812 en Cádiz, cómo construyó el buque escuela “Juan Sebastian ElCano”, cómo intentó convencer al almirante Villeneuve para que la flota franco española no fuese a Trafalgar, cómo le comió la oreja a Topete para que no la liase mucho… Aprenda cómo arregló la plaza de Candelarias para que Emilio Castelar jugara sin peligro, cómo paró el maremoto de Cádiz con una imagen de la virgen de la palma, o cómo consiguió comprarle un piano a Manuel de Falla sin coste alguno para los gaditanos… Y no se pierdan el video documental “Gadir y Teófila” en el que se da a conocer cómo Cádiz era un descampado entre dos aguas cuando vino ella de la mano de Heracles.
Eso sí, antes de poner un video suyo, instálenle el antivirus.
jueves, 17 de marzo de 2011
Aquellos jóvenes de Benaocaz
Han pasado siete años, poco queda de aquel abrevadero que manaba agua para los ovejas y que nos servía de baño en el caluroso crepúsculo, el cuartel abandonado aún conserva su fantasmagórica figura y los árboles siguen dando la bienvenida a senderistas y amantes de lo natural con una dignidad y templanza propia del ser vivo rural, sea este animal o planta. Y es que ya lo decía aquel: “La ciudad, lo que es la ciudad, ha amariconado al hombre“ (y a la mujer, se entiende). De nuestra hoguera no queda ni rastro, el orine que sirvió para apagarlas se ha fundido con tierra y cenizas y dentro de miles de años formarán esa masa petrolífera que nadie sabrá ni lo que es ni para qué leches sirve. Menos aún queda del surco dejado por nuestras piquetas en el que fue nuestro destartalado hogar en aquel fin de semana…
Un grupo de compañeros va a recoger leña adentrándose por los laberínticos senderos, otros exploran el cuartel abandonado de la benemérita, ese grupo de ahí intenta encender una hoguera con lo poco que tiene, cada cual intenta construir su pequeño hogar, los más holgazanes empiezan ya a tocar la guitarra carnavaleando con pasodobles de Martínez Ares… y los hambrientos a horas tan tempranas de la tarde trincan algo de la comida de aquellos tres días…
Gente joven en su plena juventud, enhiestos ante la vida, mirándola con ojos de águila, con la típica mirada prepotente en aquella etapa de la vida, con ganas de comerse el mundo y lo que no es el mundo, sedientos de progreso, sin más preocupación que la del estudio diario, preparar la mochila para el día siguiente, o la siempre digna ocupación de labrarse un futuro esperanzador para algunos, inciertos para otros… Sabíamos que la vida era bella, pero sospechábamos a veces que tambien podía ser bestia y que las películas de Disney son eso, películas.
Ese fin de semana se hizo una pausa en lo cotidiano, dejamos por unos días la madera del escritorio y la silla y la cambiamos por la madera viva y palpitante de los árboles. Se olisqueba en al ambiente que esa fábrica de hormonas y testosterona que éramos lo estaban pasando bien y estaban en su ambiente, como una manada de caballos de pura raza sueltos en un valle, como un anuncio de compresas pero sin que pudiéramos oler las nubes, como Sánchez Dragó en un concierto de Justin Bieber…
Estábamos en las puertas de la selectividad y la vida pronto nos iba a dejar en un cruce de caminos, teníamos que decidir cuál tomar. El bachillerato se acabada y la decisión sobre qué hacer con nuestras vidas no era nada fácil para algunos, pero éramos jóvenes, nuestras fuerzas se nos desparramaban por los poros y ni una banda compuesta por Chuck Norris, Bud Spencer y el negro del equipo A podía pararnos. Creíamos que esa decisión era difícil, incluso nos estresábamos cuando terminamos la selectividad, sabíamos que lo elegido iba a cambiar el rumbo de nuestras vidas, teníamos que tomar el camino correcto. Con diecisiete, dieciocho años, la vida nos ponía ante nuestras narices una decisión importante, la más importante, creíamos…
Pasado el tiempo, las hojas de los apuntes, el paso por la facultad, dejando atrás los sueños en la cama o a la orilla de una playa, nos damos cuenta que la vida es algo más que elegir caminos, algo que ya sospechábamos mucho antes. No solo se elige, como dije, un camino, se elige la forma de tomarlos: si cogemos autobús, bicicleta o vamos andando. Se elige también la compañía con la que queremos recorrerlo, cómo ir vestidos, cuándo descansar… Y te das cuenta, además, que conforme se avanza en el camino, este se hace más llano, más cuesta arriba dependiendo de las circunstancias, del tiempo, y de la circulación incluso…
Lo que es verdad es que a estas alturas del camino a algunos nos está cayendo un chaparrón de aupa,nos están dando la del pulpo Paul, el viento nos viene de cara, algunas personas se han quedado atrás, otras han decidido ganar terreno y espera en una venta y te saludan desde ellas a lo lejos, con su cervecita y su bocata de tortilla…
Pero ¿Saben qué? Puede llover todo lo que quiera, el viento puede hacerme caminar más lento, pero este que escribe, no se para y me consta que muchos con los que compartí aulas y fatigas tampoco, y por allí andan, cada uno en lo suyo, echándoles huevos a esto que algunos llaman existencia. El camino hará que nuestras piernas sean más fuertes.
La bipolaridad del mundo. En ese bucólico lugar, metáfora de la juventud, todo era felicidad visto desde el prisma del tiempo. Los pocos problemas se quedaron en la ciudad, se demostró que un grupo humano podía pasar unos días en armonía, organizadamente sin leyes ni normas y sin putas economías ni bolsas de valores. Los único parados eran las piedras. Y pasados esos días de nuevo vuelta a la ciudad, al jaleo, las obligaciones las prisas y el estrés, al analgésico refugio de la lectura, el deporte o el amor.
Han pasado, en fín, solo siete años desde aquello, pero qué años… La vida ha cambiado, creíamos que este país era rico, que nuestro puesto en la sociedad estaba garantizado con tan solo ponerle un poco de ganas e ilusión, pero nada más lejos. Esos chavales de suerte dispar siguen construyendo un futuro, siguen formándose en este mundo cada vez más competitivo e injusto, saben que los años de estudios(universidad, compromiso, dedicación e.t.c) no serán en vano, y algún día verán aquella etapa en la que cada uno cogió su maleta cargada de sueños, como el inicio de un largo y feliz viaje. Yo, de momento, sigo tomando biodramina para las curvas.
lunes, 14 de marzo de 2011
Carta a un turista imbécil
Querido Imbécil:
Esta carta te la redacto justo en el momento en el que andas camino a tu hogar, donde podrás descansar junto a los tuyos después de unos días de desenfreno, diversión y cachondeo en ese rincón tan chiquitín y emblemático de Cádiz, que dan ganas de comérselo ¿Verdad?
Estás en el coche, con los colegas ¡Oh, jóvenes picarones!, que habéis llenado de bártulos, disfraces, comida y alcohol… Estáis contando ahora mismo vuestras vivencias, cómo os lo habéis pasado, cuánta porquería habéis dejado por el camino y a cuánta féminas os habéis podido zumbar. Alguno que otro mentirá, contando más de las que se ha comido en realidad porque finalmente el soldado no pudo alzarse como debía; gajes del oficio, el alcohol y más porquerías que te has metido en el cuerpo, pillín.
Pero no pasa nada, en el pueblo podrás contar que lo has pasado de lujo, como así ha sido. Y da igual que no tengas ni puta idea de carnaval, que no conozcas una mierda de la historia de la ciudad en la que has estado, que ni siquiera estés seguro de por qué has ido, pero has estado aquí y ya está, que es lo importante. Disfrutaste también de los San Fermines, Las Fallas, San Isidro, la feria de Sevilla… En todas estas fiestas te has pegado un festín de alcohol, de lujuria y desenfreno, has disfrutado como uno más, partiéndo la pana, Oh yeah. Has contribuido a que la diferencia entre estas fiestas sea nimia, a que el panorama de estas ciudades sea el de un campo de batalla con botellas mutiladas, abandonadas y agonizantes; Como si hubiese pasado por ahí una legión de hooligans de la asociación “amigos del codo empinado”. Para ti, maldito engendro, los encierros son lo de menos, te la sudan los ninots quemándose, las procesiones de semana santa son trozos de madera y tu único patrón es el santísimo Cristo del JB. Cádiz no iba a ser menos, tendrías que dejar aquí tu huella inviolable, y así ha sido.
Y es que los gaditanos estamos orgullosos y contentos de que hayas compartido con nosotros estos días inolvidables. Te echará de menos mañana el basurero que ha estado recogiendo tus botellas, el que durmiendo en una casa del casco antigüo ha tenido el inmenso honor de poder oler tu aroma urinario cada noche, el aficionado carnavalero que podía escuchar, junto a los tablaos, tus sabios comentarios junto a los cantes de su comparsa favorita, el gordo de la cruzcampo que ya no podrá recibir de ti pingües beneficios; el trabajador de la funeraria de la zona Franca que vive en el casco antigüo, se levanta a las cinco de la mañana y se acuerda todos los días de los muertos de algunos, y no de los que les espera en el curro precisamente…
Algunos pensarán que encima te tengamos que agradecer algo a ti, turista de pacotilla, el que hayas contribuido a que esta ciudad sea referente turístico, salvando la industria de la comarca… Precisamente tú, que ni te dignas a comprar el botellón entre nuestras murallas, que traes el bocadillo hecho de casa por la que te agüanta todos los días… Y si te viene la inspiración y decides gastarte un puto duro en esta ciudad irás al bar, taberna o tienda donde un empleado/a te recibirá con una sonrisa, aún estando trabajando de sol a sol para un cacique explotador que espera que te dejes los cuartos. Es la sonrisa cómplice del gaditano, chaval, la misma que tiene el tabernero, dependiente, barrendero, conductor de autobús… Y con esa te vas a quedar, a ver si te resulta más o menos fácil encontrarla en el lugar que tiene la inmensa desgracia de verte pasear por sus calles todos los días. Porque renegarás de Cádiz, o lo has hecho ya, dirás que en esta tierra solo hay vagos, o mariquitas, o putas… Pero tío, tengo la inmensa suerte de vivir en un sitio donde tú sólo puedes pasar unos días al año, y no son unos días muy productivos precisamente, ni para ti, ni para la ciudad. Otro debate aparte es si de verdad tengo suerte por ser de aquí, pero bueno, eso no viene al cuento.
Te has tomado a pecho de “esto es Cádiz y aquí hay que mamar”. Venías a lo que venías, como un gallo de corral, como un toro semental, y el que se ha comido un carajo has sido tú. Porque ,que sepas, que no todas las gaditanas son como la que sale en Gran Hermano. Y te vas con esa cara de fracaso, porque sí, eres de los que basan el éxito o fracaso en la vida dependiendo del número de mujeres con las que puedes llegar a estar, así es tu vida, tan simple como pronunciar mama. Te tragaste la gran mentira del chulo de tu primo, que se cepilló a una guiri en un portal de la calle Nueva, y ahí fuiste tú, entrando a todo lo que se movía, bajando el listón conforme pasaban las horas, terminando por la que vendía hamburguesa en la Tere y la Tartana. Vas a tener que descargar tu escopeta en tu barrio colega, en alguna de esas que están abiertas 24 horas. Gasolineras, me refiero…
De verdad, me parece triste el que no puedas disfrutar del carnaval. No entiendo cómo no puedes abrir tu voluntad a conocer estas fiestas, a interesarse por lo que la gente de aquí vive, que al fin y al cabo en eso consiste el turismo de calidad. Siento de verdad que no hayas llegado a sentir los pelos de punta con un pasodoble de Antonio Martín o los carapapas, que no hayas soltado una carcajada con un cuplé del Selu, que no te haya llegado a doler la mandíbula de tanto reir con los romanceros, o acabar con dolores de cuellos por disfrutar de las torres-miradores, balcones… Me parece tal tu pérdida de tiempo y salud que no sé sí sentir pena o compasión, porque sé que no eres uno sólo, que este país está llena de chusma como tú, y que por eso siento estremecimiento por saber con qué gente comparto patria.
La lluvia que ahora cae limpia tus heces, tus vómitos, tu orine, tus colillas… Y con suerte, en un par de días no quede ni rastro de tu nefasta venida a esta ciudad. Aunque mucho me temo que pronto te veré por aquí, en verano disfrutando de la playa, o en las barbacoas del trofeo Carranza…
Espero que algún día las cosas cambien, el carnaval pueda llegar a ser una fiesta como lo era anteriormente, donde las familias y la gente de Cádiz disfrutaban de verdad, abriendo las puertas de la ciudad a todo aquel que quisiera compartir esta alegría con civismo y educación.
Porque me da igual tu dinero si viene manchado de esa forma, no quiero que mi ciudad, que no tiene que envidiar nada a la tuya, sea tu estercolero, un sitio donde puedas llegar a tu antojo y asentar tus posaderas como si fuera tu habitación, que sería digno de estudio. Esta ciudad se puede permitir el lujo de mentir a gente como tú cuando pone en las Puertas de Tierra un letrero que pone: “Bienvenido”.
Y Espero que la gente que de verdad contribuye a hacer grande la fiesta, respetándola, sigan viniendo y disfrutando, y te quedes tú en tu casa con la madre que te parió.
Reciba un cordial saludo y la invitación solemne de quedarse en su casa para la próxima.
Andrés J. Sánchez.
Esta carta te la redacto justo en el momento en el que andas camino a tu hogar, donde podrás descansar junto a los tuyos después de unos días de desenfreno, diversión y cachondeo en ese rincón tan chiquitín y emblemático de Cádiz, que dan ganas de comérselo ¿Verdad?
Estás en el coche, con los colegas ¡Oh, jóvenes picarones!, que habéis llenado de bártulos, disfraces, comida y alcohol… Estáis contando ahora mismo vuestras vivencias, cómo os lo habéis pasado, cuánta porquería habéis dejado por el camino y a cuánta féminas os habéis podido zumbar. Alguno que otro mentirá, contando más de las que se ha comido en realidad porque finalmente el soldado no pudo alzarse como debía; gajes del oficio, el alcohol y más porquerías que te has metido en el cuerpo, pillín.
Pero no pasa nada, en el pueblo podrás contar que lo has pasado de lujo, como así ha sido. Y da igual que no tengas ni puta idea de carnaval, que no conozcas una mierda de la historia de la ciudad en la que has estado, que ni siquiera estés seguro de por qué has ido, pero has estado aquí y ya está, que es lo importante. Disfrutaste también de los San Fermines, Las Fallas, San Isidro, la feria de Sevilla… En todas estas fiestas te has pegado un festín de alcohol, de lujuria y desenfreno, has disfrutado como uno más, partiéndo la pana, Oh yeah. Has contribuido a que la diferencia entre estas fiestas sea nimia, a que el panorama de estas ciudades sea el de un campo de batalla con botellas mutiladas, abandonadas y agonizantes; Como si hubiese pasado por ahí una legión de hooligans de la asociación “amigos del codo empinado”. Para ti, maldito engendro, los encierros son lo de menos, te la sudan los ninots quemándose, las procesiones de semana santa son trozos de madera y tu único patrón es el santísimo Cristo del JB. Cádiz no iba a ser menos, tendrías que dejar aquí tu huella inviolable, y así ha sido.
Y es que los gaditanos estamos orgullosos y contentos de que hayas compartido con nosotros estos días inolvidables. Te echará de menos mañana el basurero que ha estado recogiendo tus botellas, el que durmiendo en una casa del casco antigüo ha tenido el inmenso honor de poder oler tu aroma urinario cada noche, el aficionado carnavalero que podía escuchar, junto a los tablaos, tus sabios comentarios junto a los cantes de su comparsa favorita, el gordo de la cruzcampo que ya no podrá recibir de ti pingües beneficios; el trabajador de la funeraria de la zona Franca que vive en el casco antigüo, se levanta a las cinco de la mañana y se acuerda todos los días de los muertos de algunos, y no de los que les espera en el curro precisamente…
Algunos pensarán que encima te tengamos que agradecer algo a ti, turista de pacotilla, el que hayas contribuido a que esta ciudad sea referente turístico, salvando la industria de la comarca… Precisamente tú, que ni te dignas a comprar el botellón entre nuestras murallas, que traes el bocadillo hecho de casa por la que te agüanta todos los días… Y si te viene la inspiración y decides gastarte un puto duro en esta ciudad irás al bar, taberna o tienda donde un empleado/a te recibirá con una sonrisa, aún estando trabajando de sol a sol para un cacique explotador que espera que te dejes los cuartos. Es la sonrisa cómplice del gaditano, chaval, la misma que tiene el tabernero, dependiente, barrendero, conductor de autobús… Y con esa te vas a quedar, a ver si te resulta más o menos fácil encontrarla en el lugar que tiene la inmensa desgracia de verte pasear por sus calles todos los días. Porque renegarás de Cádiz, o lo has hecho ya, dirás que en esta tierra solo hay vagos, o mariquitas, o putas… Pero tío, tengo la inmensa suerte de vivir en un sitio donde tú sólo puedes pasar unos días al año, y no son unos días muy productivos precisamente, ni para ti, ni para la ciudad. Otro debate aparte es si de verdad tengo suerte por ser de aquí, pero bueno, eso no viene al cuento.
Te has tomado a pecho de “esto es Cádiz y aquí hay que mamar”. Venías a lo que venías, como un gallo de corral, como un toro semental, y el que se ha comido un carajo has sido tú. Porque ,que sepas, que no todas las gaditanas son como la que sale en Gran Hermano. Y te vas con esa cara de fracaso, porque sí, eres de los que basan el éxito o fracaso en la vida dependiendo del número de mujeres con las que puedes llegar a estar, así es tu vida, tan simple como pronunciar mama. Te tragaste la gran mentira del chulo de tu primo, que se cepilló a una guiri en un portal de la calle Nueva, y ahí fuiste tú, entrando a todo lo que se movía, bajando el listón conforme pasaban las horas, terminando por la que vendía hamburguesa en la Tere y la Tartana. Vas a tener que descargar tu escopeta en tu barrio colega, en alguna de esas que están abiertas 24 horas. Gasolineras, me refiero…
De verdad, me parece triste el que no puedas disfrutar del carnaval. No entiendo cómo no puedes abrir tu voluntad a conocer estas fiestas, a interesarse por lo que la gente de aquí vive, que al fin y al cabo en eso consiste el turismo de calidad. Siento de verdad que no hayas llegado a sentir los pelos de punta con un pasodoble de Antonio Martín o los carapapas, que no hayas soltado una carcajada con un cuplé del Selu, que no te haya llegado a doler la mandíbula de tanto reir con los romanceros, o acabar con dolores de cuellos por disfrutar de las torres-miradores, balcones… Me parece tal tu pérdida de tiempo y salud que no sé sí sentir pena o compasión, porque sé que no eres uno sólo, que este país está llena de chusma como tú, y que por eso siento estremecimiento por saber con qué gente comparto patria.
La lluvia que ahora cae limpia tus heces, tus vómitos, tu orine, tus colillas… Y con suerte, en un par de días no quede ni rastro de tu nefasta venida a esta ciudad. Aunque mucho me temo que pronto te veré por aquí, en verano disfrutando de la playa, o en las barbacoas del trofeo Carranza…
Espero que algún día las cosas cambien, el carnaval pueda llegar a ser una fiesta como lo era anteriormente, donde las familias y la gente de Cádiz disfrutaban de verdad, abriendo las puertas de la ciudad a todo aquel que quisiera compartir esta alegría con civismo y educación.
Porque me da igual tu dinero si viene manchado de esa forma, no quiero que mi ciudad, que no tiene que envidiar nada a la tuya, sea tu estercolero, un sitio donde puedas llegar a tu antojo y asentar tus posaderas como si fuera tu habitación, que sería digno de estudio. Esta ciudad se puede permitir el lujo de mentir a gente como tú cuando pone en las Puertas de Tierra un letrero que pone: “Bienvenido”.
Y Espero que la gente que de verdad contribuye a hacer grande la fiesta, respetándola, sigan viniendo y disfrutando, y te quedes tú en tu casa con la madre que te parió.
Reciba un cordial saludo y la invitación solemne de quedarse en su casa para la próxima.
Andrés J. Sánchez.
martes, 8 de marzo de 2011
Entrevista exclusiva

Su mirada denota cierta nostalgia, su semblante serio contrarresta con la sonrisa que esboza cuando recuerda tiempos pasados, mejores quizás, durante los cuales ha visto crecer a toda una generación de españoles con los que cada año, mes, semana o día cruzaban una mirada cómplice, a veces de respeto, otras de rechazo y osadía.
Se comporta como un señor, es consciente de que la gente lo quiere, lo respeta y lo añora. El aspecto de muchas carreteras de este país se verá sustancialmente cambiado sin él, el lo sabe y se lamenta. Habla con voz ronca, la que da los años expuesto a la intemperie, al calor abrasador de una campiña en verano o a ese viento incómodo que lejos de despeirnarlo, lo agitaba de una manera incómoda a la vez que cómica, cual un Fraga de las carreteras.
No ha aceptado entrevistas hasta ahora, las heridas del presente están aún a flor de piel, habla de ellas desde un coraza de acero, desde una distancia glacial que invita a la ternura y a la comprensión. Este blog es consciente de ello y así se lo ha hecho saber, ha accedido a responder unas preguntas y aquí está sentado, viéndolas venir, dispuesto a abrirse al mundo y aclarar qué se siente al ser despojado de una profesión en la que ha ejercido con eficacia y esmero durante tantos años…
TORTILLITA DE CAMAMONES (TC): Muy buenos dias señor. Sabemos que no le ha sido nada fácil aceptar esta invitación para que nos cuente un poco todo lo que está pasando por su gran cabeza, pero gracias por estar con nosotros.
Señal de 120 (120): Nada, para esto estamos. No tengo otras cosa que ayer ya, así que…
TC: En primer lugar queremos decirle que puede sentirse cómodo y si usted no quiere contestar a algunas preguntas puede tomarse la total libertad para pasar a la siguiente…
120: No te preocupes, afloja.
TC: Usted es la imagen más reciente del drama humano que supone la crisis, el que tantas personas estén sin empleo.
120: Pues sí, aquí por lo visto no hay sitio ya para los viejos como yo. Me han sustituido por un tío más joven, un tal 110, que viene muy chulito él, con sus estudios en Harvard y su doctorado en vías públicas… Es que la verdad no lo entiendo, en todo el puto país los jóvenes con formación superior están parados o con trabajos de mierda, y sin embargo cogen en mi puesto y ponen a uno donde estaba yo… Joe, que estudie unas oposiciones en tráfico como hice yo, leñe…
TC: Ahí quería llegar yo, usted accedió a este empleo mediante oposición. ¿Cierto?
120: Muy bien, sabe usted escuchar señor periodista. Mire, yo hice la mili en un circuito de estos que ponen la policía local para los niños de los colegios. Inmediatamente después estudié las oposiciones para el puesto y las conseguí. Me impuse a gente muy preparada como los 130, 140, 125...
TC: Pero antes de presentarse a esas oposiciones trabajó usted en otros lugares…
120: Claro… Hay que ganarse la vida… Yo estuve unos años trabajando de chiquiprecio, cuando fui creciendo llegué a ser dorsal de equipación de fútbol. Más tarde me cogieron para hacer de número en la báscula de Falete… He tenido también contratos temporales en listas de precios de bares y restaurantes durante las fiestas de los respectivos pueblos y ciudades, porque ya sabe usted que se suelen cambiar los precios y tiran de ETTs.
TC: Nos consta que ya ha ido usted al INEM para arreglar los papeles del paro, ¿Cómo ha sido la experiencia después de tantos años al pie del cañón y del arcén?
120: Pues mire, ¿Qué le voy a contar que no sepa? Yo acostumbrado a trabajar fuera, con mi viento en la cara, mi sol, mi lluvia… Ahora paso horas en un sitio donde me aburro, me han guardado en un almacén… He coincidido con gente que fue importante en este pais y que ahora están en horas bajas: currito, naranjito, cobi, Ruiz Mateos… Pensamos que los símbolos en este país están cayendo y que al toro de Osborne le queda poco, como a Zapatero.
TC: ¿Está usted de acuerdo con la medida adaptada por el gobierno encaminada a ahorrar energía?
120: ¿Bromea? Mire usted, yo soy español, y como buen español antepongo mis intereses personales al bien general. Si quieren ahorrar que ahorren otros, a mí que ni me echen ni me bajen el sueldo si quiera…
TC: Se rumorea que no mucha gente hace caso a la nueva señal de 110 y se la saltan a la torera.
120: Bueno si se la saltan que la pongan más alta. Jejeje Estoy “sembrao”. Bueno, es normal al principio, la gente se acostumbrará. Yo como soy un caballero le deseo suerte al que me ha quitado el puesto, pero que le vayan dando. Eso sí, que aproveche su momento, porque ahora saldrá en los libros de autoescuela, como me pasaba a mí, pero algún día saldrá en los libros de historia.
TC: ¿Nuevo planes para el incierto futuro que le viene ahora?
120: …Pues no sé… Tengo que pensarlo, de momento voy a descansar un poco, escribir en los foros atacando al gobierno y rajar, rajar y rajar desde mi sofá sin hacer nada para cambiar esto como buen español que soy, insisto.
TC: Pues muchas gracias de nuevo por haber compartido este rato con nosotros y ahora le doy la oportunidad para enviarle un mensaje a la nación si así lo quiere.
120: Ah pero…¿Este blog lo lee alguién? Bueno, por si acaso… Hijos de España, gente de este país, guárdenme en su corazón, a este trabajador que ha sido la cabeza de turco de todo esto, y que algún día volverá a las carreteras… Cuando ese día llegue, quiero ver a todos en las carreteras, que cojan el coche, lo de la contaminación es algo que se han inventado los que manejan el cotarro del transporte público, leñe, hacedme caso a mí… Si hay cuatro millones y picos de parados, que les den… Si congelan las pensiones, que les den a los mayores… Si hay gente sin techo y viviendo en infraviviendas, que les den a esos también… Lo que hay que moverse es por esto, a lo que hay que darle repercusión en los medios es a esta medida de bajar 10 kilómetros por hora que nos hace gastar tiempo de nuestras vidas. Hay que rellenar horas y horas de Informativos, páginas y páginas de periódicos diciendo lo pobres que somos porque vamos más lentos… Porque nos podrán quitar el trabajo, la dignidad, el honor, la vivienda, la ropa, pero… ¡¡Por Dios!! ¡¡Que no nos quiten velocidad en nuestras vidas!!
sábado, 5 de marzo de 2011
El cuplesito leré
Terminó el concurso de agrupaciones del gran teatro Falla, no eento de polémica. En el que el jurado, en la modalidad de comparsa, patinó un poco. Por lo tanto el premio fue, finalmente, "Patino" Tóvar, y su comparsa "Juana la loca".
En chirigota, dos agrupaciones se disputaban de antemano el primer premio "Los joaquín Pamplina" y "Ricas y Maduras", llevándose finalmente este último el tan ansiado premio.
Quizás sea una forma novedosa de cantar los cuplés los que han decantado al jurado a concederle el primer premio. Sumándome a las felicitaciones para el grupo, aquí va mi pequeño homenaje en el que he compuesto un cuplé a un amigo siguiendo la estructura y la música compuesta por " El Kanijo". Por cierto, el nombre del colega permanecerá en el anonimato por motivos ovarios, digo...obvios.
Primero, escuchen un cuplé de la chirigota "Ricas y Maduras", luego ya pueden leer el mío.
El "..." tiene un problema
relacionado con el trabajo...abajo...abajo...
La cosa está tan fea
que el problema no se le achica...chica...chica...
Él dice que su problema
nunca va a poder retocarse...tocarse...tocarse...
Y quiere una modelo
a la que poder mandarle...darle...darle...
Se traga "to" los programas
y no suelta nunca el mando,
y mira con lo que juega
cuando ve el Gran Hermano...mano...mano...
En chirigota, dos agrupaciones se disputaban de antemano el primer premio "Los joaquín Pamplina" y "Ricas y Maduras", llevándose finalmente este último el tan ansiado premio.
Quizás sea una forma novedosa de cantar los cuplés los que han decantado al jurado a concederle el primer premio. Sumándome a las felicitaciones para el grupo, aquí va mi pequeño homenaje en el que he compuesto un cuplé a un amigo siguiendo la estructura y la música compuesta por " El Kanijo". Por cierto, el nombre del colega permanecerá en el anonimato por motivos ovarios, digo...obvios.
Primero, escuchen un cuplé de la chirigota "Ricas y Maduras", luego ya pueden leer el mío.
El "..." tiene un problema
relacionado con el trabajo...abajo...abajo...
La cosa está tan fea
que el problema no se le achica...chica...chica...
Él dice que su problema
nunca va a poder retocarse...tocarse...tocarse...
Y quiere una modelo
a la que poder mandarle...darle...darle...
Se traga "to" los programas
y no suelta nunca el mando,
y mira con lo que juega
cuando ve el Gran Hermano...mano...mano...
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