domingo, 24 de abril de 2011

Me apunto a otra Gloriosa


«La corona está sin norte, el gobierno sin brújula, el congreso sin prestigio, los partidos sin bandera, las facciones sin cohesión, las individualidades sin fe, el tesoro ahogado, el crédito por los suelos, los impuestos en las nubes, el país en inquietud,la prensa perseguida o silenciosa...»

Esta descripción del estado general del país bien pudiera ser el de esta época que estamos viviendo, pero no, corresponde a la valoración que un intelectual del siglo XIX hizo de la España que caminaba sin rumbo durante el final del reinado de Isabel II. Precisamente fue Cádiz la primera ciudad que clavó su particular clavo en el ataúd de la denostada monarquía. El almirante Topete, cumpliendo con los planes de Prim y Serrano, se sublevó en la bahía de Cádiz al grito de «¡Viva España con honra!» (algo perdido incluso en estos días que corren) ,dando inicio a aquella revolución llamada «La gloriosa». Eligieron Cádiz por ser ciudad liberal, avanzada para la época, y porque de todos era sabido que una revolución de esas características podía triunfar entre una población descontenta con el gobierno de la época. (¿Les suena?).
Con el triunfo de la revolución se inició en el país un tiempo de esperanza abriéndose paso un liberalismo democrático que aspiraba a modernizar la maltrecha economía y sumarse así al carro del progreso patente en Europa (¿Un anhelo hoy en día?)


Después de esto se convocaron elecciones a Cortes constituyentes por sufragio universal y...¿A que no sabeis cómo se llamaban los partidos cuya coalición logró la mayoría absoluta en esos primeros comicios?. Fueron los unionistas, progresistas y demócratas. (Unión, progeso, democracia...); esto me suena a mí...
Siguiendo con la cadena de hechos, las cortes consiguieron sacar adelante un nuevo texto constitucional, el más liberal hecho hasta aquel momento. (¿Evocación a una reforma constitucional necesaria hoy día?).
Dicen los que saben que la historia es cíclica, que lo que un día fue un hecho mañana puede volver a serlo. Será verdad cuando la humanidad no hace más que tropezar una y mil veces con la misma piedra, y si a esa humanidad le ponemos el apellido de español, la cosa ya pinta fea.

Cíclica o no, las coincidencias son muchas a veces, y si una revolución cívica y pacífica (al contrario que la «gloriosa») puede mandarnos de nuevo al progreso (si alguna vez lo hubo) bienvenida sea. Creo que todo ciudadano lleva un revolucionario dentro, en algunos están dormidos, en otros están sobornados, y en muchos otros es tal la ganas que tiene de salir que cualquier oportunidad es poca. De momento, el día 22 hay una oportunidad para una revolución cívica y democrática, el carro al que nos tenemos que subir para cambiar las cosas en un país que necesita una reforma integral de los pies a la cabeza. Yo me apunto a otra gloriosa «¿Y tú?».

sábado, 23 de abril de 2011

Tengo un amigo capillita...

Tengo un amigo que estos días anda un poco triste, y es que tan gadita y cofrade cómo es él, no pudo reprimir la impotencia de no poder salir con su cristo y su virgen porque ese día le dio por llover… “Un año esperando…”. Así es la vida, mala suerte, la lluvia forma parte del juego.
Este amigo es muy creyente, tanto cree en la salvación eterna que ha puesto como tono en el móvil una marcha de semana santa y cuando se aproxima las fechas perfuma su casa con ese olor tan aromático como es el del incienso. Debe ser tan creyente cuando relaciona semana santa y religión de una manera tan visceral que le resulta imposible contemplar ambas cosas desde distintos prismas. Lo que no sabe este colega es que Dios, si de verdad existe, debería estar allí arriba revolviéndose ante tal despliegue de hipocresía que inundan estos días.

Y es que si conoces a algún capillita o cofrade y estudias su día a día te darás cuenta que en la mayoría de los casos, y en la mayor parte del año y salvo escasas excepciones, su recuerdo a Dios se limita a un “Ay Dios mío” o a un “Jesús” cuando alguien estornuda. Fuera de ahí, no pisa ni misa ni sus colindantes excepto en bodas o comuniones, se les escapa algún que otro mandamiento y los mandatos de piedad, fidelidad, compasión, amor e.t.c hacia el prójimo se los pasan por la pila bautismal, no sé si me explico.

Tengo que decir que respeto todas las creencias y tradiciones. De hecho, dentro del folclore popular, la semana santa goza de mi simpatía al no tener la necesidad, para su festejo, ni de maltratar a ningún animal ni de llenar las calles de miles de botellas vacías. Además, como patrimonio cultural e histórico, me resulta interesante ver esas auténticas obras de artes pasear por los casos históricos de las ciudades…
Lo que no es de recibo es esa cierta hipocresía de la mayor parte de público y hermanos cofrades, ni esas lágrimas de cocodrilo. Lo siento pero no, no me la trago, y tengo mis motivos…




Hace algunos años, un amigo mío era hermano de una cofradía de Cádiz de cuyo nombre no quiero acordarme, lo sigue siendo hoy día . El lamentable estado de las paredes de la capilla de la citada hermandad hacía necesaria una inmediata mano de pintura. Tras pedir la colaboración de los hermanos cofrades a ayudar, ante la maltrecha economía de la hermandad y la consiguiente imposibilidad de contratar mano de obra cualificada, ninguno accedió . A la llamada acudió mi amigo, que no sé si por eso llega a ser un poco cándido o no. Lo cierto es que, yo sin ser creyente ni falta que me hace, me ví en esas de ayudarle cuando tan amigablemente me lo pidió. ¿Cómo negarle la ayuda a un gran amigo?

Y allí estábamos los dos, picando paredes, subiéndonos a andamios con escasas medidas de seguridad, a más de cinco metros del suelo con la única motivación del trabajo bien hecho y escuchando al tesorero, hermano mayor de la cofradía y a la madre que los parió de cháchara y cachondeo en la sacristía. Allí se estaba bien, en esa pequeña capilla de Cádiz, pasando las horas entre charlas cuyas palabras rebotaban en capiteles y bóvedas; él con la sensación de estar haciendo una buena obra que le llevase directo al cielo y yo contribuyendo al mantenimiento del patrimonio cultural de mi ciudad, a mi manera y, ¿por qué no decirlo?, por si acaso, por si resulta que lo del cielo al final iba a ser verdad.
Lo que estoy seguro es que esos hermanos de la cofradía, que esos días estaban en sus casas con el messenger o en la playa o el campo o dando una vuelta con sus familiares o amigos, lloraron a los pocos meses cuando su cristo no salió y con golpes de pecho maldecían el mal tiempo y a quien haya mandado llover ¿Castigo divino? Y allí estaba el cristo, en su capilla recién pintada, mirando de soslayo a esos hermanos que meses antes le habían abandonado y alzando la vista al cielo pidiendo a su padre: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen…”

viernes, 15 de abril de 2011

Entrevista breve con...

Las grandes multinacionales del tabaco le han hecho la vida imposible. Han conseguido que su vida sea un calvario, que no salga a la calle y las únicas paredes que vea sean las de su propia casa.

Todo por un apellido...Nadie es consciente del drama humano que padece esta persona que por llamarse como se llama no pudo participar en la "exitosa" serie de Antena 3 "La familia Mata", donde toda su familia hacía el papel de una alocada extirpe. Claro, a las grandes empresas del tabaco no les convenía que el personaje del que les hablamos ocupara un lugar importante en la televisión, así que lo pusieron de doble de Belen Esteban mientras ésta iba al baño y donde sólo tenía que decir aquello de "¿Me entiendes?" poniendo los ojos en blanco.

Su nombre es de origen árabe : "Humar", y su apellido "Mata": "Humar Matar" y por su coincidencia fónica con el lema de las cajetillas de tabacos esta persona ha sido apartada de su familia y amigos, fumadores empedernidos (entre los que se encuentra Jose Luis Garci). Se cuenta que el cineasta le pidió un día su nombre completo para inscribirlo como extra en una de sus películas. "Mata, Humar Mata", le dijo nuestro protagonista. "¿Es que me lo vas a echar en cara toda tu vida?" le respondió Garci.
El Camello de Camel lo ha amenazado varias veces de muerte,lo han expulsado de la cofradía de "la cigarrera", y tanto es la presión que padece que le están todo el día metiendo puros.
Se dice que se le ve mucho relacionarse con una pareja de extranjeros afincados en España: Niko y Tina... Pero sólo son rumores.



En entrevistas breves tenemos a este hombre que lucha por abrirse un hueco en la sociedad, como los discos de Shaila Dúrcal.

Tortillita de Camamones (TC): Buenas tardes Humar, a pesar de su nombre, usted a declarado públicamente que fuma...

Humar Mata (HM): Sí, la verdad es que sí.

TC: ¿Y no le da ningún tipo de vergüenza?

HM: Eh... No, la verdad es que no.

TC: Muy bien, gracias por haber venido hasta aquí para responder estas preguntas y así poder conocerle un poco mejor, a usted y al drama humano que le hace padecer las grandes empresas tabacaleras...

Y hasta aquí nuestra entrevista breve, la próxima semana tendremos a un hombre que trbaja menos que el logopeda de Jesulín. Es el encargado de organizar los actos del bicentanario de la Pepa en Cádiz, su nombre es Vicente Nario. Hasta la semana que viene...

jueves, 14 de abril de 2011

Que nadie te "CALLE"

Siempre es enriquecedor hablarle a un paisano de tú a tú, rompiendo esos primeros instantes fríos en los que preguntas amablemente si podrían contestar a una pregunta y terminando con esa conversación cálida y amigable que pueden tener dos amigos en la barra de un bar o agarrados a la ídem de un autobús.
Si de una cosa nos hemos dado cuenta al conversar con la gente en la calle, es que la sociedad está un poco harta de este tipo de política que se viene haciendo, ya no solo a nivel nacional, sino local. Las mismas caras, las mismas actitudes... Todo esto aborrecen al electorado y provocan una abstención galopante, y precisamente eso es lo que pretenden ciertas formaciones políticas. Por eso el enfrentamiento continuo entre los de rojo y los azules es constante, para aburrirnos. Lo vemos en el plano de las telecomunicaciones, entre movistar y vodafone, y en el plano político, entre Psoe y PP, PPSOE.

Hemos dejado la propaganda política a un lado (todavía no se puede) y nos hemos dedicado a hablar, como he dicho. Diferentes plazas de Cádiz han sentido nuestros pasos... En Candelaria un enhiesto Castelar nos ha contemplado desde el centro de la plaza. Si Emilio levantara la cabeza... Y como si de un paseo constitucional se tratase por las calles de ese glorioso Cádiz de principios del XIX, hemos pasado por San Antonio, simbolo del constitucionalismo para acabar en mina, símbolo del botellonismo de años atrás.
Nada más gratificante, vuelvo a repetirme, ni mejor forma de aprovechar el tiempo en ese Cádiz tan pintoresco, que aún conserva su cercanía, su conversación fácil y cómplice, que como la dignidad, ni se pierde con los años ni con las miserias, sigue intacto como el empedrado, como el tinte de la alcaldesa... Hoy, pudímos comprobar por qué merece la pena adentrarse en este mundo del quehacer político.

Y es que a la gente no le interesa que le pongan una maceta a la puerta de su casa, ni que le asfalten la avenida cuando se aproximan unas elecciones, ni que les recuerden día sí y día también lo bonita y guapa que es la alcaldesa, que con su pala y su espiocha se ha echado a la espalda las obras faraónicas de la ciudad... A la gente le preocupa el paro, la falta de vivienda, el despilfarro en propaganda y autobombo, la mala gestión en planos como el turismo, el enfrentamiento constante entre administraciones, la falta de transparencia, el que los jóvenes no vean su futuro en la bahía... Lo demás, es engañarnos a nosotros mismos, negar lo evidente. Mientras, los currantes,parados, los jóvenes con formación tenemos que ver y oir en periódicos, radios y televisión que la ciudad va de puta madre, que sonreímos a los que nos visitan, que no nos preocupemos, que aquí está superTeo para sacarnos de nuestra agonía.
Mientras el ayuntamiento se gasta 20.000 euros diarios en propaganda hay gente que buscan en las basuras cualquier cosa para vender y sacarse una perras (cada vez los vemos más), las casas del casco antigüo se caen, los autónomos viven el día al día agarrándose a un clavo ardiendo y Cádiz envejece, se empobrece y se convierte en ciudad dormitorio, donde los recursos turísticos (playa, cultura, historia...) no son aprovechados y hasta los cruceristas se van a Jerez o Sevilla sin dejar un duro en la ciudad.

En fin, a muchos políticos que desde un sillón administran nuestras vidas habrá que invitarle un día a salir a la calle a escuchar a la gente, sin repartir panfletos. Hablarle a la ciudadanía y, sobre todo, oirles; quizás de esa manera se den cuenta de que pierden el tiempo cuando se enfrentan, cuando se dan paseos de florituras por los pasillos. Y que salgan de esa burbuja cegadora donde viven, donde todo es tan frío y tan calculado. Los problemas que la gente padece no se miden por estadísticas, se miden en la calle, desagües donde vuelcan sus quejas.

martes, 12 de abril de 2011

Patriotismo




Muchas acepciones puede tener la palabra patria, tantas como personas existen. Para algunos la patria es una bandera, una tierra... Para otros algo más...
Gabriel Araceli, protagonista de los «episodios nacionales» de Galdós define lo que es para él la patria, lo que a su corazón llegó justo antes de entrar en combate contra los ingleses en la Batalla de Trafalgar, cerca de las costas de Cádiz. Sin más comentarios, os dejo el fragmento de la novela:

Por primera vez entonces percibí con completa claridad la idea de la Patria, y mi
corazón respondió a ella con espontáneos sentimientos, nuevos hasta aquel momento
en mi alma. Hasta entonces la Patria se me representaba en las personas que
gobernaban la nación, tales como el rey y su célebre ministro, a quienes no
consideraba con igual respeto. Como yo no sabía más historia que la que aprendí en
la Caleta, para mí era de ley que debía uno entusiasmarse al oír que los españoles
habían matado muchos moros primero, y gran pacotilla de ingleses y franceses
después. Me representaba, pues, a mi país como muy valiente; pero el valor que yo
concebía era tan parecido a la barbarie como un huevo a otro huevo. Con tales
pensamientos, el patriotismo no era para mí más que el orgullo de pertenecer a
aquella casta de matadores de moros.




Pero el momento que precedió al combate comprendí todo lo que aquella divina
palabra significaba, y la idea de nacionalidad se abrió paso en mi espíritu,
iluminándolo, y descubriendo infinitas maravillas, como el sol que disipa la noche y
saca de la oscuridad un hermoso paisaje. Me representé a mi país como una inmensa
tierra poblada de gentes, todos fraternalmente unidos; me representé la sociedad
dividida en familias, en las cuales había esposas que mantener, hijos que educar,
hacienda que conservar, honra que defender; me hice cargo de un pacto establecido
entre tantos seres para ayudarse y sostenerse contra un ataque de fuera, y comprendí
que por todos habían sido hechos aquellos barcos para defender a la Patria, es decir,
el terreno en que ponían sus plantas, el surco regado con su sudor, la casa donde
vivían sus ancianos padres, el huerto donde jugaban sus hijos, la colonia descubierta y conquistada por sus ascendientes, el puerto donde amarraban su embarcación fatigada del largo viaje, el almacén donde depositaban sus riquezas; la iglesia,sarcófago de sus mayores, habitáculo de sus santos y arca de sus creencias; la plaza,recinto de sus alegres pasatiempos; el hogar doméstico, cuyos antiguos muebles,transmitidos de generación en generación, parecen el símbolo de la perpetuidad de las naciones; la cocina, en cuyas paredes ahumadas parece que no se extingue nunca el eco de los cuentos con que las abuelas amansan la travesura e inquietud de los nietos; la calle, donde se ven desfilar caras amigas; el campo, el mar, el cielo; todo cuanto desde el nacer se asocia a nuestra existencia, desde el pesebre de un animal querido hasta el trono de reyes patriarcales; todos los objetos en que vive prolongándose nuestra alma, como si el propio cuerpo no le bastara.

Yo creía también que las cuestiones que España tenía con Francia o con Inglaterra
eran siempre porque alguna de estas naciones quería quitarnos algo, en lo cual no iba
del todo descaminado. Parecíame, por tanto, tan legítima la defensa como brutal la
agresión, y como había oído decir que la justicia triunfaba siempre, no dudaba de la
victoria. Mirando nuestras banderas rojas y amarillas, los colores combinados que
mejor representan al fuego, sentí que mi pecho se ensanchaba; no pude contener
algunas lágrimas de entusiasmo; me acordé de Cádiz, de Vejer; me acordé de todos
los españoles, a quienes consideraba asomados a una gran azotea, contemplándonos
con ansiedad; y todas estas ideas y sensaciones llevaron finalmente mi espíritu hacia
Dios, a quien dirigí una oración que no era Padrenuestro ni Avemaría, sino algo nuevo
que a mí se me ocurrió entonces. Un repentino estruendo me sacó de mi
arrobamiento, haciéndome estremecer con violentísima sacudida. Había sonado el
primer cañonazo.

lunes, 11 de abril de 2011

Merece la pena



Que triste es la envidia, que sencillo es echar por tierra el trabajo de un portentoso grupo humano, la ilusión puesta en un objetivo... Ya lo decía Juan Carlos Aragón este año en uno de sus pasodobles «Los mediocres solo pueden conseguir algo de gloria viendo hundido a los demás...» y sigue «y esa mancha de pringaos, mira tú con quién ha dao»... Efectivamente, cuando se intenta dañar la imagen de una serie de personas cuyo motor es la ilusión y las ganas por cambiar ciertas cosas se termina pinchando en hueso. Como así ha sido en algunos medios, como comentaré más abajo.
Esta pasada semana se ha hecho un trabajo memorable,como diría Alvaro Pombo. Quien ha podido ha contribuido a difundir la noticia del acto de Rosa Díez. Y es que cualquier esfuerzo ha valido la pena, cada uno con su granito de arena, aportando lo que ha podido, que no es poco: Haciendo banderas, flores con los colores del partido, repartiendo folletos, dando vueltas con la caravana, difundiéndolo por las redes sociales... En suma, todo el trabajo ha encauzado a un acto que ha merecido la pena, porque se ha acercado gente que incluso no han votado antes a UPyD y a partir de ahora no solo va a apoyar a esta formación en las urnas sino que piensan colaborar activamente (¿Verdad, amigos?).

A una ex-compañera de estudios, ahora amiga, cuyo nombre de momento no digo para proteger su anonimato, ha quedado prendada por el verbo, las ideas y el trabajo de Rosa Díez, la política mejor valorada de España, por algo será. Si tengo que recomendar algo, le diría a esta amiga que ¡Adelante!, que su curiosidad no se quede en mera visualización de la realidad, que de un paso más y participe, que colabore activamente en la solución de los problemas de su tierra (España, Andalucía, Cádiz, Chiclana en particular...); que no permita que los de siempre se sigan riendo de nosotros. Hazme caso, compañera, que irás a la cama todas las noches más agusto, con la sensación del deber cívico cumplido, de haber contribuido con tu granito de arena a arreglar lo poco de país que nos queda. Sabes, como buena seguidora de los artículos de Reverte, que quedan revoluciones por hacer. Cada uno elige su revolución particular, esta es la nuestra, el último vagón.
A otro compañero, amigo de antiguas aventuras socialistas, tendré que pillarle un día por banda y convencerlo más seriamente, entre cerveza y cerveza. Sé, colega, que estás igual de puteado que yo, eso creo, y que lo que ves no te gusta nada mientras resistimos en nuestra casilla de ajedrez, donde las reglas se las inventan otros. ¡Abogadooo! Hay que cambiarlo tío, de nuevo digo que merece la pena, y si te subes al barco te darás cuenta que no hay Pizarros, ni Peraltas que valgan, con los que las viejas glorias del partido nos asustaban para que nos comiéramos la comida, como si del hombre del saco se tratara.
Y sobre todo, a todos los amigos que puedan leer esto. Sinceramente no me importa qué partido apoyeis, ni qué ideología podais procesar... Simplemente os digo que no dejeis que os manipulen, pensad con criterio propio. ¿Lo que diga la prensa? Creeros la mitad, informaos, contrastad opiniones, debatid, formarse un criterio propio. Tened en cuenta que corren muchos intereses particulares a los que no les interesa que cualquier tipo de mensaje que lleve la palabra "cambio" cale en la sociedad, y ni la red ni los que comentan en ella se libra de esto. Que nadie os diga que no hicimos nada por arreglar este pais que, a la vista está, le hace falta algunos arreglos.

Esto viene a colación por los comentarios de cierto periodista en su blog, al que me niego dar publicidad, en los que se dice que al acto fueron solo 80 personas (los ha contado sin haber estado allí) y que las palabras de Rosa Díez son quincallas, tonterías y pamplinas. Los hay también, defensores a ultranza del partido político de turno, cuyos intereses particulares se verían seriamente en peligro en el caso de un resultado electoral que devuelva al ciudadano la oportunidad de decidir. Y deciden pasar su tiempo, no intentando arreglar los desaguisados de su partido, que falta les hace, sino atacando a otras organizaciones que trabajan de la forma más noble posible, sin presupuesto, con trabajo e ilusión(de nuevo esa bendita palabra), lejos de la crispación y el eterno enfrentamiento al que nos tienen acostumbrados.

Repitiendo las palabras de Juan Carlos Aragón, cada uno que saque sus propias conclusiones «Los mediocres solo pueden conseguir algo de gloria viendo hundido a los demás...».

A los que luchamos, mil gracias y adelante. No nos podrán callar.

sábado, 9 de abril de 2011

Mi colega el religioso

Tengo un amigo que anda un poco flojo de escucha, como una tapia vamos, y no se entera de la misa la mitad.
Esta última expresión me viene como anillo al dedo...Porque a este amigo mío le ha dado ahora por ir a misa, ya que se acerca la semana santa quiere tener todos los pecados más que confesados para ir limpio al acontecimiento. Y es que el chavea es nuevo en este mundo de los cirios, procesiones, incienso y toda esa parafernalia tan respetable, por supuesto, como el que se enfunda una bufanda amarilla y va a ver al cádiz.

Mi colega es tan religioso y devoto, que se toma muchos pasajes bíblicos muy a pecho, tan a pecho que se lo golpea concienzudamente mientras escucha al párroco. Y si no fuera porque lleva camiseta, se partiría la camisa.
En estas, un día me lo veo a medianoche con un motocarro por el centro de Cádiz. Lo saludé y detecté inmediatamente un olor especial cuando me voy acercando. Venñia de la parte de atrás del vehículo motorizado, asomándome a la carga del motocarro se cumplieron mis sospechas: Una montaña de pescados lo cubría todo, más apretujados que la linea 1 en hora punta, peleándose entre ellos por no caerse por la borda...
Al ver el panorama me dirijo de nuevo a mi colega, y alzando la voz (como dije anda un poco tapia) le digo:




-Quillo, ¿A dónde vas con tanto pescado picha?
-Pues ná, he ido por las pehcadería de cádi y loh he robao todoh.
-Pero quillo, ¿Qué has hecho?- Le dije.-Que te va a caer un puro. Además, tú que eres religioso, eso es pescado...digo...pecado...
-Tú las dicho, yo soy religioso... y como tú sabe yo intento seguir el ejemplo ¿No picha? Ají que ná, hago lo que pueda pa parecerme lo máximo a Jesú.
-¿Jesús? Si ese chaval está todo el día en la plaza con las litronas...
-Nooo... Jesulito de la calle Plocia no picha, me refiero a Jesucristo-. Me corrige.
-¿Y que tiene que ver el robar pescado con parecerse a Jesús?¿Te has vuelto majareta?.
-No picha, a ver...Ayer fui a misa ¿jabe? y er cura mensionó a Juan el Bautihta, cuando dijo que "Jesús quita el pescado del mundo"...¿Y qué te creeh que estoy haciendo yo?

miércoles, 6 de abril de 2011

Te encontré templada



Te encontré templada,con la voz dulce y cálida como una noche de verano,tu soplo lunar contagió mi sonrisa...y me prendí de ti... De tu beso salió el perfume de tus labios,y de tus ojos ese rayo de luna que guardé y me llevé conmigo a otros lugares.

En mi maleta, un lamento, una promesa y unas palabras.Y en tus lágrimas quise ver el joven que fui,el joven que te amó.Con tu caricia me llevé la llave de esta tierra,tu lamento despertó mis ansias de no dejar de quererte y tu mano atrapó mi promesa de volver.

Me fui, pero conmigo fuiste,y en una simbiosis eterna nos fundimos aquella noche.Te llevé conmigo, y yo contigo me quedé,en cada pliego de tu almohada,en cada surco del sofá donde jugamos a amarnos como jóvenes en el patio de un colegio,donde descubrimos que el amor no se hacía ¿Cómo se puede hacer algo que ya existe?…

Llegué a mi destino y te tuve,te contemplaba cada noche en cada rayo de luna,en cada reflejo de cristales de escaparates vacíos.¡Que linda aquella noche en la que supe amarte!Que infausto el recuerdo de la ausencia de tu calor,de tu perfume.

Me hablabas pero no estabas,y te buscaba entre las sábanas,entre los ojos de la gente…y cada mañana en las bocas de metro, entre los cuerpos difusos…Y entre las gotas de lluvia quise ver tus lágrimas,Pero no estabas...solo escuchaba tu lamento lejano,tu adiós en aquel aeropuerto;quise borrar el calendario, intenté ser feliz cada día,intenté seguir queriéndote…

El tic tac del reloj colmaba mi paciencia, y seguías yéndote,tu aroma se escapaba entre mis manos,tu tacto se hacía áspero,y tu sabor se diluía entre otras bocas.En aquel tiempo, intenté amarte,
intenté que el tiempo te devolviera a mí…Volví, pero ya te habías ido y el destino quiso que tus promesas se fueran a otras tierras, dentro de otras maletas.

Andrés J. Sánchez

lunes, 4 de abril de 2011

España bien vale una vela

Decía Antonio Machado: “En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire”. Y nadie se le escapa que en España no sopla aire, sino un huracán.
Este viento huracanado ataca a todas las instituciones, se cuela en los ayuntamientos, no amaina ni en el parlamento ni en el senado, se hace fuerte en los órganos territoriales… Y su despojo salpica en los colegios, hospitales, centros de trabajo, carreteras, playas… Se mete entre nuestra comida, en el tanque del coche, hace que el ciclista pedalee con ardor, que en la playa solo comamos arena en vez de bocadillo de tortilla y mina las ganas del ciudadano de a pie…
Ayer en Vistalegre pudimos asistir a uno más de esos actos heroicos en el que se pone una vela donde este aire sopla cada vez más fuerte. Esta formación no organizó mítines con líderes salpicados por la geografía española, en Vistalegre estuvieron los que son pero no fueron todos los que están, o como se diga. Quiero decir que más de seis mil ciudadanos se reunieron una vez más para darse ánimos y fuerzas para cambiar la cosas, para encender nuestra particular vela en cada uno de los rincones de este país.
Solo fuimos una porción de la cada vez mayor cantidad de personas que miran a esta forma de hacer política con optimismo, que se interesan y se acercan.




Y como personas libres que somos, estuvimos apoyando a nuestros representantes, personas como nosotros, sencillas, que enarbolan una bandera en el tan noble campo de la política, tan denostada últimamente, como así pretenden quienes nos gobierna. Aislando así a la gente capaz de hacer política progresista. Gente ni de izquierdas ni de derechas, progresistas en el sentido amplio del término. Política de progreso, del ciudadano y para el ciudadano, con limpieza y transparencia y sin ocultismos de ningún tipo.
Estoy seguro que asistimos a un acto histórico, que dentro de unos años veremos como el punto de partida de una serie de actos que llevó al país a la senda de la confianza. Será cuando el viento amaine,cuando cualquiera podrá poner velas, buena señal, porque la política no la harán los políticos, sino los ciudadanos.

sábado, 2 de abril de 2011

La ... historia de España


Leyendo "Historia de España contada para escépticos" de Juan Eslava Galán.
Duele,el pasar las páginas del libro y recordar en manos de quienes hemos estado siempre, quiénes han regido los designios durante siglos de nuestro suelo patrio.
Los mismos de siempre:la envidia, la ineptitud, la holgazanería, el lucro propio sin miramientos, caiga quien caiga... Disfrazados en reyes infames (Fernando VII a la cabeza), ministros prevaricadores, aristócratas succionadores de ciruelo, caciques explotadores... Aliados con esa costumbre tan hispana de matarnos entre nosotros, de evitar el bien ajeno a toda costa.

"Bellas actos" como trafalgares, Flandes, inquisiciones, guerras civiles, de sucesión y de independencia...
Siempre así, desde los godos a Zapatero, pasando por ese cáncer que fueron los Borbones desde Felipe V, la idiotez de los últimos austrias "adalides" de la religión, que nos costó la sangre y la bolsa, metiéndonos en guerra donde no pintábamos nada. Ministros/as de los miembros y miembras.
Y nos extrañamos que aparezcan personajes como Belenes Esteban, Johnnes Cobras o Julianes Muñoz...
Así nos ha ido, nos va a ir y nos irá siempre. Porque no aprendemos, no nos enmendamos. Y Porque Spain is different, y vaya si es different...

viernes, 1 de abril de 2011

El ayuntamiento al pleno

Me han dado el día… Llevaba un tiempo sin ir, pero he decidido acercarme hoy, ya que tengo los viernes libres, para echar un vistazo. Sé que se acercan las elecciones y que el ambiente político en esta ciudad está más caliente que el cenicero de Garci, así que pillé un asiento entre el público asistente a la sesión plenaria de ayuntamiento y allí estuve vislumbrando el panorama.
Hace algo menos de cuatro años que no me paso por allí, la falta de ganas, de tiempo o mi simple apatía me impidieron poder disfrutar antes de estos fénix de los ingenios que son los políticos que gobiernan en esta nuestra ciudad. He visto las mismas caras, los mismos discursos… Poco ha cambiado, exceptos muchas circunstancias del país a las que hacer alusión. Porque por lo visto en Cádiz interesa mucho las asuntos del país, deben creer nuestros señores concejales que forman parte de la regencia de hace doscientos años o que comparten sillón con Argüelles o el conde de Toreno.
Tengo la teoría de que el ayuntamiento y la oposición dispone de un equipo de guionistas del humor especializados en política que les escribe los guiones de cada pleno. Todo ello pagado con dinero público claro… Y se lo escriben en un folio o les pasan notitas para que sepan lo que tienen que decir en cada momento. “Mire, aquí eche en cara a los socialistas el caso de los Eres”,”Aquí, señora Meléndez, achaque los males de Cádiz sólo al ayuntamiento”… Y así hasta que se les acaba el discurso y vuelta empezar.

Lo más gracioso de todo es cuando unos y otros se echan en cara el gasto que del dinero público hacen para pagar sus respectivas propagandas en los medios de comunicación. “Tú gastas más, yo gasto menos”; “No, no, tú más porque gastas más que Coca-cola”,”si pero el Gürtel…”.
Discursos insulsos, que nada atañe al ciudadano de a pie, gastando tiempo y saliva en descalificaciones a instituciones dependiendo del partido que sea… Llegando a afirmar Blas Fernández que ya hablará sobre casos oscuros en diputación, porque ya se ha callado mucho la boca… Y me pregunto: ¿Me estás contando que te has callado la boca ante esos supuestos casos? ¿No es tu deber como ciudadano o representante denunciarlo ya?. En fin, será que ambos tienen mucho que callar.
Es curioso también como a ciertos concejales no les he escuchado otra cosa que cargar contra el grupo municipal contrario, ya sea debatiendo una propuesta propia o contraria. Cuando no se tienen ciertas luces ese es el recurso fácil, cuando no se tienen ideas para la ciudad el camino más corto es la descalificación y el enredo, y con esas están.

A esa gente que nos representan les invito a que dejen su cargo, que formen parte de la lista del INEM y que vivan la experiencia que viven muchos gaditanos y españoles. No sé si de esa forma dejarán de faltarnos al respeto, si seguirán debatiendo asuntos que ni nos va ni nos viene, si seguirán fomentando peleas entre instituciones… Mucho pedir a ciertas personas…

En fin, los políticos con esas, visionarios de la política a la que se aferran como clavo ardiendo cada cuatro años, teniendo la certeza de que más allá de ella no hay nada más, non plus ultra. Y que cuando ahuequen el sillón para gente más capaz ellos serán uno más, un ciudadano a la búsqueda de empleo… Porque este es un país de primera y ninguna persona consigue ningún cargo o puesto en empresas públicas o instituciones si no se lo curra… Bueno, creo que estoy empezando a contar mentiras, trarará…