Pues nada, ya ha pasado la resaca electoral en la que he decidido no escribir nada, no por otra cosa, sino porque uno se puede calentar más que el cenicero de Garci... Ahora me veo con la suficiente distancia como para preguntarme una serie de circunstancias que han acaecido, y que seguirán pasando a no ser que cambiemos esta actitud tan hispana que gastamos. Pero es que...¡Leches!...Ahora que empiezo a escribir vuelvo a calentarme, en el sentido más estomacal del término, y no en otro.
Lo que es triste es que estas cuestiones que me planteo ya me las veía venir; pero , aún así, me siguen repateando el hígado cada vez que se me vienen a la cabeza y quizás algún día me acostumbre a esos fantasmas (nunca mejor dicho) que merodean por mi cabeza, ese día dejará de circular sangre por mi cuerpo. Esos fantasmas son los de la desidia, la ignorancia, la maldad, la hipocresía... Incluso está el fantasma "chupaculos" que tanto se ven en política y que afloran en los mítines y en los repartos callejeros, entre otros lugares.
Verbigracia, el otro día me hallaba caminando tan alegremente por la calle, camino de la biblioteca pública de Trille. En estas, me topo con un cartel, puesto en un cajón gris que regula el alumbrado (o lo que sea, algo de eso, perdonen mi ignorancia). Iba pensando. "Ay Terrada que hermosura de cartel...¿Que carajo es esto Dios mío de mi alma?"... Tras hartarme de ver a nuestra querida y omnipresente alcaldesa, premio photoshop del año(que posó tras ser restaurada por el mismo equipo que restauró la momia de Tutankamon) ,ver a la Meléndez que, vestida de gótica, posaba alegre desde dentro de una cabina de teléfonos, me topo con Terrada, que desde su alter ego en 2D me sonríe y me dice: "Vota a la izquierda, chaval, que somos topeguays. Vamos a dejarnos de bipartidismos que eso es mu chungo y muy poco de izquierdas y tal"... Lo que no me dijo el señor Terrada es cómo se puede combatir al bipartidismo pactando con derecha(PSOE) o más derecha(PP) según convenga. Esa es una de las preguntas que me hice por el camino, creo que me voy a quedar sin respuestas...
Otra de las preguntas es cómo puede uno estar orgulloso de ser de izquierda, con todo lo que ello conlleva, y jugar tan suciamente en campaña, tapándo los carteles de UPyD, como así hicieran los grandes... Segunda pregunta...
Y aquí no acabó mi particular autorueda de prensa. Como tambien hiciera el tambien omnipresente Mourinho (Mou 5 estrellas para los amigos), me fuí cuestionando una serie de hechos, que lanzaba al aire, quedándome con las ganas de preguntar a la gente que por mi lado pasaba o se cruzaba:
¿Por qué la gente sigue apoyando una opción de gobierno que toma por tontos a los gaditanos?
¿Por qué apoya a una oposición rancia, sin ideas, sin responsabilidad?
¿Por qué los partidos mayoritarios vetan a otras opciones políticas?
¿Por qué ancianos, con serias dificultades para desplazarse, acuden a votar y los jóvenes sin embargo no?
¿Por qué seguimos empecinados en votar solo dos opciones?
¿Cómo de mal tiene que hacerlo un partido para que la sociedad deje de apoyarlo?
¿Cuántas empresas tienen que cerrar, cuántos jóvenes tienen que irse, cuántas deudas nos tienen que asfixiar?
¿Cuántas euros en publicidad equivale a un voto?
¿Por qué no dicen lo que han gastado en la campaña electoral?
En esas estaba...Y con tanta y tanta pregunta pregunta se me fue consumiendo el tiempo, y el estómago...Tanto, que cuando acabé de preguntarme estas y otras muchas más, topé con un libro que me amenizará algunas horas de los próximos días: La ciudad y los perros, de Vargas Llosa... De ahí el nombre del post. No piensen mal ¡Por Dios!
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