| Watifari abriéndose un hueco en la televisión |
¿El watifari nace
o se hace? Esa misma reflexión me planteo yo para mis adentros cuando miro a mi
alrededor y observo el panorama, un panorama dantesco y propio de una película
de Berlanga...
Primero habría que preguntarse qué es un watifari...Los académicos de la lengua aún no han podido precisar una definición exacta, por eso el diccionario de la RAE no lo recoge, por algo será, de hecho es un término desconocido para la mayoría de la gente, pero si algún día el palabro se extiende al habla de la calle, y la institución no tuviera más remedio que recogerlo,podría quedar definido así:
Watifari: Dícese del maromo o espécimen social, especialmente masculino, acostumbrado a mirar el mundo desde altas miras con ideales procedentes de Altamira. Su ego social y el amor propio lo lleva a intentar destacarse sobre su propia camada, estableciendo ámbitos de conducta que para el resto de la sociedad puedan resultar burdos, soeces, fuera de lugar o simplemente parecerles una gilipollez como un piano.
Primero habría que preguntarse qué es un watifari...Los académicos de la lengua aún no han podido precisar una definición exacta, por eso el diccionario de la RAE no lo recoge, por algo será, de hecho es un término desconocido para la mayoría de la gente, pero si algún día el palabro se extiende al habla de la calle, y la institución no tuviera más remedio que recogerlo,podría quedar definido así:
Watifari: Dícese del maromo o espécimen social, especialmente masculino, acostumbrado a mirar el mundo desde altas miras con ideales procedentes de Altamira. Su ego social y el amor propio lo lleva a intentar destacarse sobre su propia camada, estableciendo ámbitos de conducta que para el resto de la sociedad puedan resultar burdos, soeces, fuera de lugar o simplemente parecerles una gilipollez como un piano.
El watifari puede
encontrarse en cualquier estrato social, destacando los procedentes del mundo
de la noche, los gimnasios, el fútbol o las comparsas…
Al igual que los gremlins, que se multiplican cuando los ponen en remojo, los watifaris aumentan su número en época veraniega con el agua salada, siendo estos una evolución cutre y rasurada de los “titis” de playa, infectando las costas de bañadores marcapaquetes y tatuajes cutres.
Al igual que los gremlins, que se multiplican cuando los ponen en remojo, los watifaris aumentan su número en época veraniega con el agua salada, siendo estos una evolución cutre y rasurada de los “titis” de playa, infectando las costas de bañadores marcapaquetes y tatuajes cutres.
Aun perteneciendo a diferentes estratos
sociales, abunda el watifari que en su juventud más temprana fue angango y ha
ido evolucionando como un pokemon y se ha adaptado a los nuevos tiempos hasta ser un autodenominado
“heart-breaker” o un "latin lover" playero y de barra de bar, que más que
corazones rompen hormonas tras copazos de garrafón en pubs y discotecas
regentados por famosos cantantes locales.
El watifari cree ser el centro de
atención, y así lo demuestran cuando se suban a la palestra, se enfundan un
uniforme o juegan el partido de los Domingos… Es un ligón nato que en muchas
ocasiones se come lo que se comió Mahoma y en otras triunfa cuando su ciclo
hace efecto y se combina su vacileo con la desesperación de algunas de las
mojigatas que invaden las pistas de baile.
Da igual que sean jugadores de equipos de tercera o del equipo filial de la ciudad, que su comparsa no pase ni de preliminares o que vistan un uniforme después de ser el último de su promoción en unas oposiciones cualquiera... Su creencia de ser superior hace que lleguen a emular a sus grandes alteregos; por eso no es difícil encontrar watifaris con el peinado de Cristiano Ronaldo, con la misma vestimenta que actores de series de quinceañeras o creyéndose los sherifs del lugar tratando al ciudadano con arrogancia y desprecio.
Investigadores y científicos están
buscando el gen que priva al watifari de ciertas capacidades emocionales. Este gen ignora el sentido del ridículo, la humildad y dispara hasta límites inalcanzables la egolotría. Su innegable amor propio les hace ser fans e ídolos a la vez de ellos mismos, es por eso que en su evolución ha desaparecido una costilla de su cuerpo para darse grandes dosis de autoamor y autocariño.
| Watifari en primera fase de evolución |
En consecuencia el
watifari puede ser calvo o pelopincho, puede ser musculado o canijo, puede
tener un BMW o un Citroen c4…Lo que sí es cierto es que los reconocerás por la
calle al primer vistazo, cuando al ver su conducta y su actitud
“voyacomermetodaslasalmejasdelmundo” sueltes un “tsss watifari…”. Y ahí te irás preguntando aquello de "El watifari...¿Se nace o se hace?".
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