Siempre es enriquecedor hablarle a un paisano de tú a tú, rompiendo esos primeros instantes fríos en los que preguntas amablemente si podrían contestar a una pregunta y terminando con esa conversación cálida y amigable que pueden tener dos amigos en la barra de un bar o agarrados a la ídem de un autobús.
Si de una cosa nos hemos dado cuenta al conversar con la gente en la calle, es que la sociedad está un poco harta de este tipo de política que se viene haciendo, ya no solo a nivel nacional, sino local. Las mismas caras, las mismas actitudes... Todo esto aborrecen al electorado y provocan una abstención galopante, y precisamente eso es lo que pretenden ciertas formaciones políticas. Por eso el enfrentamiento continuo entre los de rojo y los azules es constante, para aburrirnos. Lo vemos en el plano de las telecomunicaciones, entre movistar y vodafone, y en el plano político, entre Psoe y PP, PPSOE.
Hemos dejado la propaganda política a un lado (todavía no se puede) y nos hemos dedicado a hablar, como he dicho. Diferentes plazas de Cádiz han sentido nuestros pasos... En Candelaria un enhiesto Castelar nos ha contemplado desde el centro de la plaza. Si Emilio levantara la cabeza... Y como si de un paseo constitucional se tratase por las calles de ese glorioso Cádiz de principios del XIX, hemos pasado por San Antonio, simbolo del constitucionalismo para acabar en mina, símbolo del botellonismo de años atrás.
Nada más gratificante, vuelvo a repetirme, ni mejor forma de aprovechar el tiempo en ese Cádiz tan pintoresco, que aún conserva su cercanía, su conversación fácil y cómplice, que como la dignidad, ni se pierde con los años ni con las miserias, sigue intacto como el empedrado, como el tinte de la alcaldesa... Hoy, pudímos comprobar por qué merece la pena adentrarse en este mundo del quehacer político.
Y es que a la gente no le interesa que le pongan una maceta a la puerta de su casa, ni que le asfalten la avenida cuando se aproximan unas elecciones, ni que les recuerden día sí y día también lo bonita y guapa que es la alcaldesa, que con su pala y su espiocha se ha echado a la espalda las obras faraónicas de la ciudad... A la gente le preocupa el paro, la falta de vivienda, el despilfarro en propaganda y autobombo, la mala gestión en planos como el turismo, el enfrentamiento constante entre administraciones, la falta de transparencia, el que los jóvenes no vean su futuro en la bahía... Lo demás, es engañarnos a nosotros mismos, negar lo evidente. Mientras, los currantes,parados, los jóvenes con formación tenemos que ver y oir en periódicos, radios y televisión que la ciudad va de puta madre, que sonreímos a los que nos visitan, que no nos preocupemos, que aquí está superTeo para sacarnos de nuestra agonía.
Mientras el ayuntamiento se gasta 20.000 euros diarios en propaganda hay gente que buscan en las basuras cualquier cosa para vender y sacarse una perras (cada vez los vemos más), las casas del casco antigüo se caen, los autónomos viven el día al día agarrándose a un clavo ardiendo y Cádiz envejece, se empobrece y se convierte en ciudad dormitorio, donde los recursos turísticos (playa, cultura, historia...) no son aprovechados y hasta los cruceristas se van a Jerez o Sevilla sin dejar un duro en la ciudad.
En fin, a muchos políticos que desde un sillón administran nuestras vidas habrá que invitarle un día a salir a la calle a escuchar a la gente, sin repartir panfletos. Hablarle a la ciudadanía y, sobre todo, oirles; quizás de esa manera se den cuenta de que pierden el tiempo cuando se enfrentan, cuando se dan paseos de florituras por los pasillos. Y que salgan de esa burbuja cegadora donde viven, donde todo es tan frío y tan calculado. Los problemas que la gente padece no se miden por estadísticas, se miden en la calle, desagües donde vuelcan sus quejas.
En la Grecia Antigua, los habitantes que se ocupaban de los problemas de la “polis” eran llamados polites.
ResponderEliminarLos polites proponían las políticas . Hoy en día, son los políticos los que deciden las políticas en nombre de el resto de los ciudadanos.
Y sobre todo al margen del ciudadano, sin escuchar ni oir lo que le interesa. Pero no debemos de olvidar que están elegidos por los propios ciudadanos.
Totalmente de acuerdo, yo estuve con Andrés haciendo encuestas (1 grupo) y otro grupo Amalia y Adrián) y no lo podría haber sintetizado mejor. Aunque como siempre nos encontramos con gente que pasaba de nosostros o que estaba muy contecta con PP o "Aznar" o que Teófila barre muy bien las calle (y a los trabajadores), también nos encontramos con gente gratificadora, con gente que quería escuchar pero en nuestro grupo apenas nadie conocía a UPyD, alguien a Rosa Díez... y sinceramente conseguimos votos, pero por convicción, no por pesados, o eso creemos. Fue una tarde muy enriquecedora y espero volver a repetirla pues me rei mucho, me lo pasé muy bien y bueno ya sólo falta que Amalia traiga esas torrijas (babitas) y nos pongamos de nuevo al curro. Esperamos contar con más gente esta vez. Gracias ^^
ResponderEliminarNos queda repartir torrijas con el logo de UPyD, jejej.
ResponderEliminarLa verdad es que sí, la gente muy amable, respondiendo y haciéndonos saber sus quejas. Una conclusión importante es que los que están hartos del gobierno de la ciudad no votan, si no hubiera tanta abstención...