Ayer asistieron al pleno del ayuntamiento de Cádiz zagales de dos colegios gaditanos. Cuando leí la noticia me preguntaba qué horribles actos han cometido los chavales para que los castiguen de esta manera.
Algunos verían con agrado la noticia "¡Yupi, hoy no hay cole, nos vamos al ayuntamiento!", pero estoy seguro que cuando se vieron en el lío se las vieron y desearon para aguantar tal tormento sin apenas un lamento, con estoicismo y resignación.
Me pregunto también de quién fue la genial idea de mandarlos a tal pantomima...Y es que el pleno de ayer fue de los moviditos, del tipo al que nos tienen acostumbrados sus señorías.
Sigo pensando en la atrocidad que han podido cometer esos granujas, pero un acto delictivo para tamaño castigo solo puede estar a la altura del secuestro de un profesor, la quema del coche del director o llenar de heces fecales(hablando fino)las paredes de medio pasillo, por ejemplo.
Ni siquiera los niños pudieron ver a la regidora perpetua de la ciudad durante un buen rato, en el que estuvo sustituyéndola José Blas Fernández, esa joven promesa de la política gaditana. Seguramente Teófila Martínez volvería para acariciar los suaves cabellos de la concurrencia infantil, y sonreirles como lo hace la ciudad a los que la visitan. "Este es vuestro ayuntamiento...soberanía nacional...representación de gaditanos y gaditanos...patatín patatán...". Es una pena que ningún niño haya estado tan avispado para preguntarle qué haría con Cádiz si Rajoy le dice "Ven pa'cá". A lo que ella se arrancaría por los Panchos para cantar aquello de "Si tú me dices ven, lo dejo todo...".
Estos chiquillos han nacido viendo a nuestra excelentísima e ilustrísima apostólica y romana señora doña Teofila de alcaldesa, y seguramente crezcan, se reproduzcan y mueran viéndola en periódicos, vallas publicitarias... Lo de reproducir viéndola es un decir, no se aconseja darle al vámonos que nos vamos mientras se deja encendido el Onda Cádiz.
Hablo del gobierno por no hablar de la oposición. Con el paso de los años, y con un cierto camino recorrido por la vida, estos jóvenes y jóvenas, miembros y miembras de estos y estas colegios y colegias gaditanas y gaditanos, recordarán la mañana pasada entre las cuatro paredes de aquel salón (una maravilla, cosa linda) mientras escuchaba a aquella oposición aletargada y sin ideas, comandada por una Marta Meléndez y un Chiqui Pérez Peralta con menos luces que una barca de contrabando. Se preguntarán ¿Por qué? (como diría aquel) cómo es posible que tales personas puedan ejercer un gobierno o una oposición.¿Por qué faltan al respeto a los asistentes a los plenos mientras se vilipendian y descalifican entre ellos, mientras está en juego nada menos que la supervivencia y el futuro de la ciudad? Y, sobretodo, aquí catamos todos, Cómo es posible que los gaditanos hayamos permitido que tales personas nos gobiernen desde el pleno.
Y lo peor de todo, es que seguramente estos chavales se estarán preguntando esto en un hogar desde Despeñaperros para arriba o, tal y como están las cosas, desde Pirineos para arriba, y mentándonos a la madre que nos parió a todos los gaditanos.
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