Érase que se era un rey en Navarra que hacía otras cosas aparte de pronunciar discursos de navidad. Este Enrique IV de Francia (y III de Navarra) pretendía el trono de Francia pero, ¡Vaya por Dios!(y nunca mejor dicho), se topó con el impedimento de que no era católico. Entonces pronunció unas palabras que han quedado para la posteridad:
"¿Qué quieren?¿Que reine un católico? Pues se hace uno católico y en paz. París bien vale una misa."
Esta frase, que ha llegado hasta nuestros días, se puede expresar cuando estamos ante algo que merece la pena hacer aunque tengamos que pasar por un sacrificio.
Y me vino a la cabeza, vino desde una neurona que pululaba por algún lugar de mi memoria histórica, cuando he escuchado las palabras que ha pronunciado el Papa de la iglesia católica Benedicto XVI. El sumo pontífice ha dicho que "España es una gran nación, que progresará si sigue el camino de la religión y la fé católica"...O algo así dijo, con más o menos las mismas palabras.
Al reflexionar sobre lo escuchado, con mi mollete con aceite y jamón en las manos, me acordé de Flandes, después de recordar el capítulo de los Simpsons de hoy recordé las guerras de Flandes y en la ingente cantidad de vidas y dinero que costó a España defender la religión en Europa, las guerras contra los musulmanes con una cruz como espada y otras guerras de religión, la evangelización de América, la cantidad de vidas que se llevó por delante la Inquisición...
Me pregunto que le queda a España para contentar a su Dios, qué más tiene que hacer este país para dejar de ser zarandeado a su suerte. Y me pregunto también, qué preguntón estoy hoy, si es la iglesia la que debe más a España o viceversa...
Se pregunta esto un muchacho con muchas misas a sus espaldas, que si bien ni es creyente ni va a una misa desde hace 13 años (excepto en bodas y comuniones), sí fue monaguillo después de hacer la comunión. Era creyente como el que más; pero que cada día, cuando salía de misa o de clases de religión, se iba a casa cuestionandose más y más sobre la existencia o no de un Dios que, cree, ha abandonado al mundo a su suerte, y cuya luz ni alumbra ni da calor.
Y es que por más que rezaba y comulgaba, por más que cumplía con mi deber cristiano veía que el mundo seguía igual. Al salir de cada misa observaba el mismo panorama,los mismos hambrientos por la tele y por las calles, las mismas guerras, la misma suciedad moral en el mundo mundial, la misma hipocresía, la misma maldad... Fui poco a poco percatándome del sospechoso silencio de Dios y dejé de creer primero en la iglesia y después en todo ente celestial.
Felipe González, en una ambigüedad que siempre ha caracterizado a su política dijo, al respecto de esta creencia en Dios,"Dios no me ha dotado de la fe suficiente para creer en él". Una paradoja muy propia de él, ¿Que se puede esperar de un antibelicista que primero alza la voz contra la OTAN y luego la defiende a capa y espada? Pues bien, yo, permitiéndome dar una vuelta de tuerca a lo pronunciado por González, "Fui dotado de una fe que el silencio de Dios me ha ido arrebatando poco a poco".
Y aquí sigo, joven pero con las ideas un poco claras (así lo creo) respetando a una religión con millones de seguidores y con muchos amigos que la siguen a su manera. Y afirmo que sí,parafraseando a Enrique IV, "España bien vale una misa", y cincuenta millones de misa si de eso depende el cambiar el rumbo, el encontrar una salida para aquellas personas (católicos, musulmanes, laicos o lo que sean) cuya religión principal es el trabajo, por el que viven y por el que rezan.
Yo, como aquel rey de Navarra,no me convertiría en ferviente seguidor de la fe católica pero sí asistiría a alguna que otra misa si de eso depende el vivir la vida honrosamente. Al fin y al cabo puedo aprovechar para pedir cada Domingo, a cualquiera que esté arriba, que se de una vuelta por este ruedo ibérico en el que nos ha tocado torear y nos eche un cable, que falta nos hace.
E artículo 16,3 de la Constitución Española establece el principio de la aconfesionalidad del Estado al declarar que, «Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Eso se ve clarísimo.
ResponderEliminar